La sequía continúa sin dar tregua a la zona agrícola, la más productiva de la Argentina e importante para los cultivos tradicionales de trigo, maíz, cebada, sorgo y soja. Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, a la fecha el 51,1% del área implantada presenta condición hídrica regular/seca. De continuar este escenario en las próximas semanas se espera un nuevo recorte productivo desde las 17,5 millones de toneladas, estima la entidad.
“La falta de humedad continúa dificultando la recuperación de los cuadros tardíos del centro y norte del área agrícola que se encuentran finalizando encañazón. Actualmente, un 46,3% del área presenta condición de cultivo regular/mala, 89,3 % de la misma se distribuye entre el centro y norte del área agrícola. No obstante, de no registrar lluvias durante los próximos siete días la situación podría agravarse, extenderse al sur del área agrícola afectando la actual proyección de producción”, explican desde la Bolsa de Cereales.
En tanto, la falta de humedad suficiente en los suelos también complica el avance de la siembra de maíz. Concretamente, la incorporación de cuadros de maíz con destino grano comercial no logra tomar impulso. Mientras se transitan las últimas semanas de la ventana de siembra temprana en el centro del área agrícola, las labores mantienen importantes demoras interanuales que se ubican con un retraso de 7 puntos respecto al año anterior. El avance en las labores registrado es del 14 % de la proyección de siembra para la campaña 2022/23 de 7,7 millones de hectáreas. Esta superficie representa en números absolutos, 200.000 hectáreas menos que las implantadas la campaña previa que fue de 7,7 millones de hectáreas.
Finalmente, la ausencia de precipitaciones complica además a gran parte de las 1,3millones de hectáreas estimadas de cebada para la presente campaña. Mientras el cultivo se encuentra en desarrollo sobre el centro del área agrícola, se esperan importantes mermas en los rendimientos e incluso un aumento en las pérdidas de área cosechable. Bajo este escenario la nueva estimación de producción nacional cae a 5 millones de toneladas, unas 400.000 toneladas por debajo de la proyección de lanzamiento de campaña.
Más soja
En paralelo a la complicada situación que atraviesan el trigo, maíz y la cebada, se abre una ventana de esperanza para la soja. Es que las hectáreas que no pudieron ser implantadas con cultivos de invierno le darían lugar a la oleaginosa y así sumar mayor área en la campaña que está pronta a comenzar en las próximas semanas.
“El escenario relevado por nuestra red de colaboradores refleja una tendencia positiva como resultado de: una mayor disponibilidad de cuadros que no pudieron implantarse con cultivos de invierno, la caída en el área destinada a otros cultivos que compiten por la misma superficie (maíz y sorgo granífero), disponibilidad de semilla, menores aumentos en los costos de producción y menor inversión por hectárea en relación con el resto de los cultivos. Frente a este panorama, se proyecta una superficie de soja de 16,7 millones de hectáreas para la campaña 2022/23. Esta superficie representa un crecimiento interanual del 2,5% (superficie estimada 2021/22: 16,3 millones), la primera expansión de área desde la campaña 2015/16”, adelantan desde la Bolsa de Cereales.
El dato clave es que teniendo en cuenta lo mencionado, la proyección de producción para la campaña 2022/23 ascendería a 48 millones de toneladas, un incremento interanual de casi un 11 %, equivalente a 4,7 millones de toneladas respecto al ciclo previo.
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