11 de mayo 2026 - 18:32

"Tengo la cabeza dada vuelta": habló el argentino aislado tras el brote de hantavirus en un crucero

Carlos Ferello, el único argentino a bordo del MV Hondius, contó cómo vivió la travesía marcada por las muertes y el aislamiento obligatorio en Países Bajos.

Carlos Ferello, el argentino aislado en Amsterdam.

Carlos Ferello, el argentino aislado en Amsterdam.

El ingeniero jubilado argentino Carlos Ferello relató cómo atraviesa la cuarentena obligatoria en Ámsterdam tras el brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, donde murieron tres pasajeros. “ Nunca en mi vida estuve así”, confesó este lunes sobre el encierro que deberá cumplir durante seis semanas.

Ferello, oriundo de Carmen de Areco, había embarcado el 1 de abril en Ushuaia para realizar una expedición marítima junto a menos de 100 pasajeros, en su mayoría ornitólogos. El viaje, que incluía escalas en las islas Georgias del Sur, Tristán da Cunha, Santa Elena y Cabo Verde, terminó convertido en una emergencia sanitaria internacional.

“El barco no era un crucero tradicional. Estaban todos en esa onda de fotografiar aves”, explicó el argentino, quien aseguró que había viajado únicamente por su pasión por la navegación. Según contó, el primer pasajero fallecido era un turista holandés que comenzó con síntomas que parecían compatibles con una gripe común.

crucero mv hondius
Ya hay tres pasajeros del MV Hondius por hantavirus.

Ya hay tres pasajeros del MV Hondius por hantavirus.

Se murió con síntomas de una gripe, fiebre. Como era una persona un poco grande, tuvo problemas gastrointestinales. Nada hacía sospechar que era hantavirus”, recordó Ferello sobre los primeros momentos de incertidumbre a bordo. Además, remarcó que la clínica del barco “no es de alta complejidad” como para detectar rápidamente una enfermedad de ese tipo.

Carlos Ferello, aislado en Amsterdam: "Me quiero morir"

Con el correr de los días, la situación se agravó. La viuda del pasajero fallecido también murió luego de ser trasladada a Johannesburgo, mientras que un tercer pasajero perdió la vida tras desembarcar en Cabo Verde. A partir de allí, el barco quedó prácticamente aislado en medio del océano.

No nos podían recibir, no querían recibirnos”, contó Ferello sobre la negativa de distintos puertos a permitir el desembarco del crucero. Finalmente, España aceptó recibir la embarcación en Tenerife, aunque el buque debió permanecer fondeado mientras se organizaba un operativo sanitario especial.

El argentino destacó el trabajo realizado por el consulado y la Cancillería para lograr que pudiera cumplir la cuarentena en Países Bajos. “Se movieron muy bien”, afirmó sobre las gestiones diplomáticas que derivaron incluso en el envío de un avión militar neerlandés para trasladarlo a Ámsterdam.

La urgencia del operativo hizo que Ferello tuviera que dejar todas sus pertenencias en el barco. “Me dijeron que el gobierno argentino no iba a mandar un avión para vos solo”, relató entre risas.

Actualmente permanece aislado en una habitación de hotel, sin contacto con otras personas y únicamente acompañado por su celular. “Te dejan la comidita ahí afuera”, describió sobre la rutina diaria durante el encierro preventivo.

Los especialistas estiman que la cuarentena por hantavirus debe extenderse durante seis semanas debido al período de incubación del virus. Mientras espera poder regresar al país, Ferello reconoció el impacto emocional del aislamiento: “Me quiero morir. Nunca en mi vida estuve así, no sé. Tengo la cabeza dada vuelta”.

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