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17 de octubre 2022 - 00:00

Los organismos y sus absurdas exigencias

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Prensa Sergio Massa

La procesión va por dentro. Como siempre. Detrás de las intensas gestiones locales e internacionales que realizó y sigue llevando adelante el ministro Sergio Massa, no solo se esconde la urgencia por frenar el deterioro del frente financiero local y estabilizarlo mediante una inyección de reservas, sino también la posibilidad de que la arquitectura financiera internacional tenga un gesto de autocrítica. Para ponerlo en claro: Massa, en solitario, le está planteando a los organismos de crédito que no pueden tomar como “déficit fiscal” el gasto público (inversión pública) que deben hacer los países para poder recibir los créditos que ellos mismos aprueban y conceden.

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Mediante un hilo de Twitter que publicó en las últimas horas, el ministro manifestó haber dejado planteada la postura de la Argentina ante los ministros del foro intergubernamental G20. El dato más importante es que Massa calificó de “absurda contradicción” la exigencia de los organismos que, en medio de un contexto desventajoso producto de la modificación de los precios relativos a nivel internacional como consecuencia de la invasión de Rusia en Ucrania, termina perjudicando, por segunda vez, a aquellos que ya son los más perjudicados.

La clave está en la forma en la cual se hacen los desembolsos y en las condiciones que esos desembolsos tienen para poder ser efectuados. Muchos créditos de la Corporación Andina de Fomento (CAF) o el Banco Mundial (BID), por ejemplo, exigen lo que en la jerga se conoce como el “pari passu”, esto es que, para conceder los desembolsos, el país receptor de ese crédito debe realizar un desembolso similar o proporcional. Lo que plantea Massa es que ese desembolso “atado” al crédito original, no puede ser considerado como parte del déficit fiscal que controla el FMI, ya que se trata de una condición que, de no ser correspondida, pondría al país receptor en una disyuntiva. ¿Aceptar el crédito, aunque ello derive en una expansión del déficit o rechazarlo? De esa manera, solo los países que no tuviesen problemas en sus cuentas públicas podrían tomar esos préstamos, lo que en sí mismo constituye una contradicción.

Para el ministro, “la guerra viene teniendo un costo muy alto para los países del hemisferio sur, a la Argentina ya le costó 5.000 millones de dólares y no hay ámbito global donde se esté discutiendo este tema”. Además, sostuvo que, en medio de la discusión de la seguridad alimentaria, es “absurdo” que sobrevivan barreras arancelarias y paraarancelarias, especialmente en las economías desarrolladas.

Habrá que prestar atención. Si Massa logra “instalar” este debate, es probable que el año próximo, donde se dará la contienda electoral, el ministro pueda contar con recursos adicionales -consensuados con FMI, BID y CAF- para inyectar en la economía y fortalecer el gasto social.

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