Con sorprendente parsimonia, las cuatro entidades nacionales del campo se enteraron de que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, no piensa recibirlas para escuchar sus reclamos por las retenciones.
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Pero más sorprendente es la reacción que, en cadena, se comienza a registrar en el interior del país, con activa participación de los productores, agrupados por entidades poderosas en la representatividad, aunque regionales, que curiosamente dependen de las nacionales, que se resisten a enfrentarse abiertamente al gobierno.
Ayer, Pergamino y Coronel Pringles fueron sede de las protestas que se dispersan por todo el interior. Entidades como CARBAP (Buenos Aires y La Pampa), que preside Mario Llambías, CARTEZ (Córdoba) y también la nacional Federación Agraria convocan en cada reunión alrededor de 800 productores que reclaman en asambleas por lo que consideran menor rentabilidad del sector agropecuario, por la imposición de las retenciones y por una reforma impositiva, entre otros temas.
Paralelamente, en la Capital Federal operan las entidades nacionales que se mantienen más cautelosas cuando actúan todas juntas (Sociedad Rural, Coninagro, CRA, Federación Agraria).
Lo más fuerte que manifestaron ante la suspensión de la reunión con el ministro Lavagna fue que lamentaban «tener que posponer el debate constructivo pretendido por el sector como consecuencia del actual panorama que afecta a la producción agropecuaria».
Posteriormente, reclamaban que el campo sea « considerado una cuestión de Estado» y se atribuían «derecho a que en el corto plazo se concrete el tratamiento de sus temas en la audiencia solicitada al Poder Ejecutivo...».
• Medidas más firmes
En tanto, las entidades regionales plantearon en sus asambleas que se encaminan hacia medidas de protesta más firmes. CARBAP, que reúne a ruralistas poderosos de Buenos Aires y La Pampa, llegó a autoimponerse un plazo de 60 días para resolver una rebaja en las retenciones (aunque un comunicado habla de «tiempo prudencial») pasado el cual se realizaría una «medida de fuerza drástica», según manifestaban los productores. Productores de la Federación Agraria Argentina, entidad que coquetea permanentemente entre el apoyo y el desamor al gobierno, ya plantearon en Pergamino «la realización de un paro total del campo cuando finalice la cosecha». Esto sería, entonces, a fines de abril o principios de mayo.
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