11 de octubre 2004 - 00:00

Serio: por la sequía peligra 25% de la cosecha de trigo

La fuerte sequía que se prolongó durante este fin de semana golpea de lleno a 25% de las hectáreas del país sembradas con trigo, que están en serio peligro. Pero el fenómeno también afecta a la ganadería, a la citricultura y a una variedad de economías regionales que sufrirán recortes en sus rendimientos. Recién durante los últimos días del año se iniciará la cosecha triguera y se podrá calcular la pérdida de los productores. No obstante, algunos empresarios ya evalúan saltar directamentea los granos gruesos (maíz y soja), con mejores posibilidades de rentabilidad. El clima, de esta manera, se sumó a los motivos de queja en el campo, donde se viene pidiendo desde hace tiempo el fin de las retenciones.

El fin de semana no registró lluvias en las zonas del país afectadas por la sequía. Las áreas cordobesas y santafesinas afectadas suelen concentrar 25 por ciento de la producción de trigo, y aunque se admiten recortes en los rendimientos, aún falta un largo camino para llegar a la cosecha.

En consecuencia, nadie se atreve a estimar el grado de perjuicio que esto causará sobre los rendimientos del cultivo y, mucho menos, el nivel de pérdida de los productores, ya que algunas áreas hoy afectadas para trigo podrían volcarse directamente a soja, y con dos cosechas simultáneas, podría generarse una ecuación económica más efectiva.

Parte de Chaco y Formosa y la franja central de Entre Ríos concentran el foco de mayor «estrés hídrico», el que disminuye en el centro de Córdoba y Santa Fe.

Las únicas zonas que poseen buenas reservas de humedad son el sudoeste y sudeste de Buenos Aires (que aporta 45 por ciento de la cosecha de trigo argentina) y el extremo oriental de la Región Chaqueña.


• Insuficientes

«Las lluvias ocurridas en los últimos días de setiembre fueron muy oportunas, pero estuvieron muy lejos de eliminar los problemas de falta de humedad que padecen grandes extensiones del área agrícola», reconocía sobre el fin de semana el informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

«El Noroeste Argentino, el oeste y centro de la Región Chaqueña y el oeste y norte de la Región Pampeana necesitan que las lluvias se hagan regulares, eliminando totalmente la sequía que las afecta, poniendo en peligro el desarrollo de los cultivos de invierno y la implantación de los de verano», indicaba.

La perspectiva climática elaborada por el Departamento de Estimaciones y Proyecciones Agrícolas de la Bolsa de Cereales señala que «las lluvias previstas para los próximos días podrán dar un alivio muy oportuno, pero probablemente no serán suficientes para llevar a cabo una buena recarga de los suelos en las zonas afectadas por sequía».

Esta situación también está perjudicando la fase definitoria de los rendimientos, por ejemplo, en la región central (Castellanos, Las Colonias, San Martín) de Santa Fe. La extensión del déficit hídrico hacia el sur provincial está comprometiendo el desarrollo de los plantíos, especialmente en aquellos de bajo nivel tecnológico. Este escenario se extiende al este, al sur y al sudoeste de Córdoba, así como a gran parte del centro norte de Entre Ríos y norte de Buenos Aires. En esta zona, se concentra 23 por ciento de la producción de trigo.

El otro escenario, mucho más favorable, se localiza en el sudoeste y sudeste de Buenos Aires, que aporta 45 por ciento del área nacional. La humedad y las lluvias -que, aunque en valores reducidos, se producen con frecuencia- apoyan el macollaje de los plantíos.

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