De ser la primera empresa en aumentar el precio del combustible, Shell pasó a ofrecer la nafta más barata del mercado en el lapso de poco más de un mes. En ese tiempo, el gobierno llamó a boicotear a las firmas que dispusieron incrementos, otorgó rebajas impositivas para importar gasoil a las compañías que mantuvieron sus precios, y los piqueteros oficialistas se envalentonaron y atentaron contra estaciones de servicio. El lunes, Esso bajó el gasoil en busca de las rebajas impositivas para importarlo. La siguió ayer Shell, en este caso, a causa de la caída de sus ventas. Se trata de un logro del gobierno en su intento de contener la inflación, pero no deja de preocupar que desde la Casa Rosada se aliente el accionar de activistas violentos.
Shell explicó la decisión adoptada en la intención de «amortiguar, al menos parcialmente, el impacto que han sufrido nuestras ventas y con ellas la rentabilidad de las estaciones de servicio de nuestra marca luego de los acontecimientos posteriores al 9 de marzo».
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