16 de abril 2007 - 00:00

Shopping: u$s 10 millones en locales y cines VIP

El Patio Bullrich se ampliará y tendrá salida por Libertad. Después de varios años de haber comprado una propiedad de tres pisos sobre esa calle valuada en u$s 4 millones, cuyos fondos lindan con el «fashion mall», APSA (dueña de los principales centros comerciales de la ciudad) conectará ambos predios para ampliar su superficie y el número de locales que alberga.

Entre el valor del terreno más las obras, invertirán cerca de u$s 10 millones. La nueva área se usará para instalar una sala de cine de 450 butacas, más otra más pequeña VIP, con asientos parecidos a los de primera clase de aviones, y servicios diferenciales de gastronomía y bebidas. La operación estará a cargo de SAC -de la familia Cordero- que ya explota las otras salas del Patio y algunos shopping centers de APSA.

La dueña del mall ya cerró el cine que daba sobre la calle Posadas, tapió el sector y lo reemplazará en pocas semanas por un megalocal que albergará a la española Zara.

  • Mudanzas

  • Según fuentes de APSA, el resto del terreno sobre Libertad se destinará a triplicar la superficie de varios de los locales actuales, cuyos fondos dan a esa calle. Obviamente, esta ampliación obligará a mudanzas y modificaciones de «tenant mix» (la «mezcla» de inquilinos).

    La intención de la subsidiaria de IRSA es acentuar la presencia de marcas internacionales de diseñadores, a favor de que el Patio es uno de los puntos casi obligados de paseo para los turistas de mayor poder adquisitivo. Por eso, están en plena negociación con varias marcas europeas, algunas de las cuales se instalarán en el shopping de Libertador.

    Para eso deberán ampliar el número de locales del más pequeño de los malls porteños; según fuentes de la empresa estaría casi decidido avanzar con un proyecto para relocalizar la librería Yenny, que ocupa el tercer nivel del shopping, y ocupar ese espacio con siete nuevos locales.

  • Escaleras

    En cambio, no será posible invertir el sentido de las escaleras que llevan a ese nivel, vieja intención de APSA desde que adquirió el centro comercial a la constructora de Nicolás Maccarone hace más de un lustro. La intención -que no se llevará a cabo- se debe a que las escaleras actuales alejan a los paseantes del sector que da sobre Libertador (donde está la librería de los Gruneisen); el problema es insalvable por las fuertes restricciones que pesan sobre posibles alteraciones del histórico edificio que fuera la casa de remates de ganado de la firma Bullrich.

    La ampliación es parte de un plan integral de APSA que comprende varios de sus centros comerciales; en uno de ellos, Alto Palermo -que da nombre a la firma- ya empezaron a trabajar en una renovación de su «layout»; sin embargo -admiten las fuentes- las mayores modificaciones se producirían en Paseo Alcorta. Como se ve, el boom de ventas y turismo que rescató a los centros comerciales del marasmo impuesto por la crisis, está generando los recursos como para justificar y hasta hacer necesarias estas modificaciones en los mismos.
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