Con los shopping cerrados, IRSA busca salvar el año con el negocio del campo

Economía

El grupo, dueño de los principales centros de compra del país, apuesta a potenciar Cresud, su firma agropecuaria que emite ON por u$s15 M.

El Grupo IRSA, dueño de los principales shopping de la Argentina, luego de más de 70 días de cuarentena logró reabrir solo uno de sus 15 centros comerciales. Mientras tanto, su brazo agropecuario, la firma Cresud, se convirtió en su salvavidas para sobrellevar la pandemia porque no sólo no frenó sus operaciones, sino que también está saliendo al mercado de capitales con la emisión de una ON para conseguir capital de trabajo por u$s15 millones.

“Afortunadamente IRSA es una compañía totalmente diversificada y en este contexto, en el que la mayoría de nuestros centros comerciales están cerrados, en cierta forma el segmento agropecuario está manteniendo la operatividad del Grupo. Por supuesto que el negocio de los shopping es el ‘core business’ de IRSA, pero también es importante remarcar que no es la primera vez que el campo tiene un rol clave ante una crisis económica. Lo mismo sucedió en 2001/2002, cuando las ventas en los centros comerciales se derrumbaron, en contraposición el negocio agropecuario despegó a partir de la devaluación y eso fue una gran ventaja para el Grupo”, detallaron fuentes de IRSA, consultadas por este diario.

Actualmente Cresud es una de las compañías líderes de Latinoamérica en el negocio agropecuario, dedicada a la compra-venta, desarrollo y explotación de campos, con más de 800.000 hectáreas propias distribuidas en Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay, opera también el segmento de producción de caña de azúcar, hacienda y de leche. Con el respaldo económico del Grupo IRSA concretó fuertes inversiones en los últimos años, entre las que se destaca la adquisición el año pasado de la empresa brasileña Agrifirma y sus 28.930 hectáreas ubicadas en el oeste del estado de Bahía en Brasil, lo que le valió que en un día sus acciones treparan casi el 19% en Wall Street.

La empresa constantemente está buscando posibilidades de inversión no solo para la compra y venta de campos sino también para incrementar sus niveles de productividad, misión que ha logrado cumplir con creces en los últimos 25 años. Por ejemplo, pasó de implantar 16.000 hectáreas en 1995 a sembrar más de 252.000 hectáreas en 2019. Lo mismo con su producción de granos, que incrementó de 13.000 toneladas a más de 791.000 toneladas en la campaña pasada.

Para este 2020, los pronósticos para el campo también son alentadores, con los precios y el clima a su favor, incluso durante la actual campaña, Cresud llegó a mostrar máximos históricos de producción, principalmente debido al incremento en los rindes de maíz, sorgo y caña de azúcar.

En este marco Cresud, que en su balance cerrado en junio de 2019 facturó poco más de $82.600 millones, esta semana anunció la emisión de una nueva ON por hasta u$s15 millones en el mercado local. El dinero recaudado, según adelantaron fuentes de la firma, será utilizado como capital de trabajo y/o para refinanciar pasivos. “El espíritu de IRSA es tener una fuerte presencia en el mercado de capitales local, por eso en enero lanzamos otra ON con Cresud por un valor de u$s51 millones, e incluso en plena pandemia hicimos lo mismo con IRSA con una emisión por más de u$s60 millones”, detallaron fuentes de la firma.

Lo cierto es que también en plena pandemia muchas son las firmas locales que están recurriendo al mercado de capitales para financiarse con el objetivo de reforzar su caja. La emisión de Obligaciones Negociables dólar linked -bonos que pagan en pesos, pero atan su capital a la evolución del dólar oficial- están ganando terreno. Pan American Energy y Genneia e YPF, fueron algunas de las empresas que decidieron en estos últimos dos meses recurrir a la emisión de deuda.

En tanto, en el caso particular de IRSA, la empresa necesita fondos para continuar apalancando su negocio agropecuario mientras sus shopping continúan cerrados. Hasta el momento solo logró reabrir su centro comercial ubicado en la provincia de Salta, mientras espera la autorización de los gobiernos de Mendoza, Santa Fe y Neuquén, provincias en las que la cuarentena se flexibilizó en las últimas semanas.

En todos los centros comerciales IRSA optó por no cobrar el alquiler de los locales que lógicamente están cerrados y solo está recibiendo el canon por las expensas de sus arrendatarios que todavía mantienen los contratos. A su vez el grupo tiene bajo su órbita a tres hoteles de lujo, Llao Llao, Libertador e Intercontinental, pero solo este último se encuentra operativo, aunque en el marco de la emergencia sanitaria para recibir casos leves de Covid.

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