15 de agosto 2001 - 00:00

Si no hay motivo para la suba, se baja

Si no hay motivo para la suba, se baja
En un primer momento pareció que el día podía ser el inicio de un rally alcista. Es que nuevamente los economistas mostraron cuánto son capaces de equivocarse al proyectar que las ventas minoristas durante el mes de julio habían caído. Cuando a primera hora se conoció que en lugar de la merma de 0,2% que se esperaba, las ventas se habían mantenido estables, y que descontando las de automóviles habían crecido 0,2%, la acción se volcó masivamente por las empresas minoristas. Esto junto con el inesperado anuncio de que el Banco de Japón había decidido bajar las tasas niponas, impulsaron los ánimos para que el Promedio Industrial alcanzara a ganar 0,6% en los primeros minutos de operaciones, mientras que el NASDAQ trepaba 0,82%. Lo mejor, como se puede suponer, se dio en las grandes tiendas, siendo la estrella Home Depot. La entrega del primer "rebate" (devolución) impositivo de la administración Bush durante la segunda quincena impulsó a muchos consumidores a utilizar esos fondos y aun un poco más, especialmente en la compra de artículos del hogar de bajo consumo energético. Si bien el mayor gasto no deja de ser una buena señal, lo cierto es que también se notó un vuelco hacia las marcas de menores costos, lo que llevó a que la gente de Wal-Mart advirtiera que las ganancias de este trimestre estarán en la línea del rango más bajo proyectado por los analistas. Hablando de analistas, las empresas a las que la gente de Goldman les había subido el pulgar 24 horas antes se movieron en su mayoría a la baja, perdiendo incluso más de lo que habían ganado entonces. Otra que no tuvo una buena jornada fue Citigroup, que anunció el despido de más de 3.000 empleados de su unidad global, incluyendo la de banca de inversión. AOL fue otra que perdió ante problemas laborales, luego de que «The Washington Post» anunciara que se está preparando el despido de 1.000 empleados. Luego del cierre en el mismo camino negativo, pero esta vez por la inesperada renuncia de su CEO, se movía la empresa de energía Enron, que quedaba como una de las sorpresas para hoy a la mañana. ¿Qué paso al final de la jornada? A partir de las 13 las buenas noticias se habían diluido totalmente y los principales índices pasaban al lado perdedor. Para cuando sonaba la campana en el NYSE el promedio industrial perdía 0,04%, quedando en 10.412,17 puntos, mientras que el NASDAQ retrocedía 0,89%. En los tiempos que corren cualquier apreciación sobre el volumen es relativa, pero éste creció a 964 millones de acciones en el mercado tradicional y 1.229 millones en el electrónico. ¿Que por qué se cayó el mercado? Simple: no había motivos que justificaran una suba.

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