7 de noviembre 2000 - 00:00

Sólo en Puerto Madero se sigue construyendo

«No se visualizan señales que permitanproyectar un crecimiento sostenido» para el sector de la construcción, fueronlas perspectivas trazadas por el Instituto de Economía y Finanzas de la UADE,mientras un panorama con similares características quedó planteado para elsector inmobiliario.

De hecho, la construcción ya lleva másde siete trimestres de recesión (el mismo plazo que demanda levantar unedificio de altura) sin que el mercado envíe estímulos suficientes como pararetomar el ritmo de años atrás, estimó la UADE.

Entre tanto, el ingreso del sector enun potencial proceso de reactivación llegaría con retraso respecto del resto delas actividades de la economía, lo que agrava todavía más las proyecciones.

De allí que para el corto plazo seestimó que sólo los desarrollos de Puerto Madero, además de la construcción denuevos hoteles y de viviendas en countries, quedarían motorizando la actividad.

 Demanda

Por su parte, la demanda de viviendas«careció de firmeza», al tiempo que «siguió registrándose un elevado stock deunidades nuevas desocupadas». Estos datos, a su vez, se trasladan con unimpacto negativo hacia el sector inmobiliario, donde se estaría observando «unlimitado dinamismo».

Así, la demanda atenderíaexclusivamente a necesidades muy concretas «de mayor espacio o a la posibilidadde acceder a viviendas de calidad con precios relativamente bajos», tal comoadvirtió el Instituto de Economía.

«Se trata -continuó- de inmuebles desegunda mano, cómodos, luminosos y bien ubicados.» Pero bajo este «paraguas» de«demanda limitada» también estarían comprendidas aquellas unidades nuevas quesurgieron en el marco de recientes urbanizaciones. Es que «el sector, que seestabilizó en los niveles de 1999, aún no muestra señales de recuperación». Másgrave aún, «las expectativas de los partícipes del mercado inmobiliario soncautas y hasta podría decirse pesimistas». Entre otras cuestiones porque, adiferencia de las expectativas por la recuperación postequila, «ahora ladesocupación se estabilizó en un porcentaje elevado, del cual no se esperanvariantes en el futuro». Y de la mano del empleo llega un alto nivel de de-sempleo,componente este último que incorpora «una elevada incertidumbre en materia deingresos esperados».

 Oferta

En sintonía con este comportamiento,la oferta de viviendas en venta cerró el semestre con una caída anual de 2,8%,de acuerdo con los datos disponibles para el mercado porteño, lo que terminópor revertir la tendencia alcista del primer trimestre.

También cayeron los niveles de venta.Así, la retracción en las operaciones fue del orden de 9,5 por ciento, segúnmediciones de la UADE para junio y contra igual mes del ’99. De esta forma, lacomercialización «se ajustó contractivamente adecuándose a la demora con quecomenzaron a concretarse las ventas y a la caída de los precios finales deventa (como resultado del regateo)».

 Oficinas

El rubro comercial, por su parte,también experimentó una retracción. «Este segmento se vio especialmenteafectado por el estancamiento de la actividad económica, que les quitórentabilidad a los proyectos de inversión pensados en función del mercadointerno», interpretó el informe sectorial de la UADE.

De allí que, entre oficinas y localescomerciales, las escasas operaciones buscaron «un ahorro de energía o de loscostos de mantenimiento e impositivos, además de una mejor localización queresulte funcional al objeto del negocio».

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