12 de febrero 2001 - 00:00

Sueldos militares en la línea de pobreza

En una unidad militar tipo, más de 40 por ciento del total de efectivos cobra un salario de bolsillo menor a los $ 300 mensuales.

Sobre un total de 227 efectivos -cuadros integrados por 15 oficiales, 123 suboficiales y 89 soldados voluntarios de una unidad militar tipo de las Fuerzas Armadas-, surge que 94, que representan 41,4 por ciento del total, cobró un salario de bolsillo a comienzos de noviembre, lo efectivamente percibido después de los descuentos, inferior a los $ 300 mensuales.

Una conclusión que, debida a un relevamiento hecho por el Centro de Estudios Unión por la Nueva Mayoría, plantea que un número importante de los cuadros de las FF.AA. está percibiendo ingresos que los ubican por debajo de la línea de pobreza.

Una primera aproximación a este relevamiento es que ese porcentaje mayor a 40 por ciento se justifica por el hecho de que sobre los 94 que cobran menos de $ 300 mensuales, hay 89 soldados voluntarios (una especie de plan Trabajar con uniforme castrense).

Sin embargo, 88 efectivos más, entre oficiales y suboficiales, ganan de bolsillo entre $ 301 y $ 500; en tanto que 38 de esos cuadros reciben entre $ 501 y $ 1.000 todos los meses. Sólo 9 (4 por ciento), gana más de $ 1.000 mensuales y son los que fueron afectados por la rebaja salarial de 12 por ciento dispuesta por el gobierno en mayo de 2000.

Limitación

Que los salarios de las Fuerzas Armadas están postergados no es novedoso, tampoco los recortes presupuestarios que se vienen haciendo desde hace por lo menos cinco años. La desaparición de las hipótesis de conflicto que se mantenían con Chile, por los eventuales conflictos limítrofes, hoy resueltos en su totalidad; lo mismo que con Brasil -principal socio argentino en el Mercosur-, han terminado limitando el desarrollo de las FF.AA y el consecuente gasto militar.

Fernando de la Rúa
se comprometió a suspender el recorte salarial para las Fuerzas Armadas este año, aunque aclaró que esa medida dependerá de la marcha general de la economía. Fue en noviembre pasado y dijo: «Me comprometo, si la situación lo permite el próximo año, a que se terminen los efectos del decreto para las Fuerzas Armadas», afirmó el jefe de Estado en referencia a la disposición que recortó 12 por ciento de los salarios estatales superiores a los $ 1.000.

El Decreto 430 estableció, además, una quita salarial de 15 por ciento para los sueldos de los agentes del Estado que superen los $ 6.000 mensuales, una alternativa que no alcanza a los de los uniformados.

De la Rúa
los alentó a tener confianza en la gestión de gobierno al señalar que «los primeros en realizar los sacrificios serán los primeros en recibir los beneficios, con la correcciones necesarias sobre esta situación».

Herencia

El Presidente formuló estas declaraciones durante el acto de orientación de comandantes, directores y jefes de unidades del Ejército, que se realizó en el edificio Libertador en el mes de noviembre pasado, frente a las más altas autoridades castrenses y el ministro de Defensa, Ricardo López Murphy. De la Rúa reiteró que el recorte salarial «es arduo, excepcional y necesariamente transitorio», tras explicar que recibió al país « en circunstancias de fuertes restricciones».

En esa oportunidad, el jefe del Ejército,
Ricardo Brinzoni, pidió para el corriente año que se aplique la ley de reforma de las Fuerzas Armadas -quinquenal o plurianual, llamada ley Jaunarena, actual secretario general de la Presidencia y ex ministro de Defensa, que la promovió en acuerdo unánime del Congreso-, «luego de una demora de tres años».

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