4 de abril 2005 - 00:00

Sueldos: se pagan $ 100 y se cobran $ 64

De cada $ 100 que paga de sueldos una empresa, sólo $ 64 llegan al trabajador en blanco, según el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA).

La entidad, en su informe semanal, indica que «el previsible fracaso de las negociaciones entre la UIA y la CGT está induciendo a que el Estado nuevamente intervenga en la política salarial. El gobierno tiene poco margen porque debe laudar entre la conflictividad laboral y la presión inflacionaria».

Según la entidad, el Estado puede aumentar los salarios de otra manera: «Achicando la amplia brecha que existe entre el costo laboral y el salariode bolsillo».

El costo laboral es la suma del salario bruto más las contribuciones patronales y los costos implícitos de tener una relación laboral. La remuneración de bolsillo, en cambio, es el salario bruto menos los aportes personales.

IDESA señala que entre los costos más importantes se destacan:

Los aportes a la seguridad social que involucran el pago a los sistemas previsional, obras sociales, PAMI, asignaciones familiares, seguro de desempleo y riesgos del trabajo. Representan alrededor de 29% del costo laboral.

• Los convenios colectivos de trabajo adicionan otros costos cuya naturaleza y monto varían según la actividad. En el caso del sector comercio -que es el convenio con mayor cobertura-representan alrededor de 4,5% del costo laboral (incluye el aporte sindical y un seguro de retiro).

La legislación laboral agrega el seguro de vida obligatorio y otros de naturaleza incierta pero de mucha importancia como los juicios laborales.

• El costo administrativo de tener registrado un trabajador es muy elevado al superar 2,7% del costo laboral en las empresas pequeñas.

«Hay países exitosos que tienen brechas iguales, o más grandes, que la observada en la Argentina (por ejemplo, los países europeos), y otros que tienen brechas mucho más pequeñas (como, por ejemplo, Chile). Sin embargo, en la Argentina, el problema es que las erogaciones que conforman la brecha no se traducen en beneficios directos, ni indirectos, para el trabajador, como sí ocurre en los países exitosos», señala el informe.

• Incumplimiento

Como ejemplo, IDESA indica que «en el sistema de salud, los aportes a la obra social y PAMI, en la mayoría de los casos, no redundan en una aceptable cobertura médica».

«Con el sistema previsional ocurre algo parecido, ya sea porque el régimen de reparto incumple con las promesas que fija la norma -lo que lleva al gran cúmulo de juicios previsionales que hoy tiene la ANSeS-o porque en el régimen de capitalización se extrae del aporte una suma desproporcionada para destinarlo al gasto administrativo de la AFJP», agrega.

Más adelante el trabajo observa que con el sistema de riesgos del trabajo no pasa algo diferente.
«Aunque la empresa pague puntualmente el seguro a su ART, esto no implica que elimine el riesgo de enfrentar y perder un juicio por una supuesta-» enfermedad profesional.

Como conclusión, el informe señala que «imponer aumentos de salarios centralizados sin reducir estos sobrecostos no es una buena idea» porque «los asalariados registrados rápidamente verán erosionado el aumento de salario por el incremento de los precios».

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