11 de mayo 2001 - 00:00

Surge una crisis energética en Brasil

Por imprevisión (y esto desató una fuerte polémica) Brasil deberá cortar la luz desde el 1 de junio y por seis meses, durante cuatro horas diarias. Las fábricas producirán menos, caerá la recaudación en $ 3 mil millones, se prevén despidos y un déficit comercial de $ 1.600 millones. Toda la industria se verá afectada por el poco caudal de los ríos como ocurrió en la Argentina en el verano de 1989. Hace un año un informe alertó que esto podría ocurrir. Pero el gobierno de Cardoso apostó a lluvias que no llegaron. Hoy sus represas están en un nivel crítico.

San Pablo (ANSA y EFE) --Brasil enfrenta ahora un enemigo tan devastador de la economía como la devaluación del real o la crisis argentina. El país tiene una grave crisis energética que lo obligará a cortar la luz hasta en 4 horas diarias durante los próximos seis meses.

La menor actividad industrial por la medida reducirá el crecimiento del PBI de 4 a 2,5% este año y provocará una caída en la recaudación de impuestos de 3.000 millones de dólares, según estimó la Fundación Getulio Vargas.

Fernando García, coordinador del informe, sostuvo que los apagones previstos por el gobierno también provocarán «la eliminación de 856.000 puestos de trabajo y un aumento en el déficit del balance comercial de 1.600 millones de dólares». Antes de anunciar los apagones, el martes por la noche el gobierno del presidente Fernando Henrique Cardoso preveía un crecimiento económico de 4%. «Será de 2,5 por ciento, con suerte; Brasil perderá unos 7.000 millones de dólares en los productos que no podrán ser fabricados», afirmó García.

El gobierno todavía no dio a conocer ningún cálculo sobre el impacto de los apagones, de entre dos y cuatro horas diarias, en la actividad económica. Los apagones comenzarán el 1 de junio y durarán, en principio, hasta el 30 de noviembre.

En tanto, los colaboradores de Cardoso muestran signos de confusión y desencuentros sobre los apagones. «Los ministros de Economía, Planeamiento y Desarrollo recién tuvieron conciencia de la real dimensión de la crisis energética el martes, durante una reunión del Consejo Nacional de Política Energética», reveló David Zylbersztajn, director general de la Agencia Nacional de Petróleo.

«Confieso que la situación me dejó shockeado», agregó Zylbersztajn.

El diario «Jornal do Brasil» reveló ayer que el gobierno ignoró un informe técnico presentado en abril del año pasado, que alertaba sobre un inminente colapso energético. En el trabajo que se advertía sobre 20% de riesgo de déficit energético. El estudio del Operador Nacional de Sistemas (ONS) fue remitido al Ministerio de Energía y al ente regulador. Ambos lo ignoraron, dijo el presidente del ONS, Mario Santos. «Ellos optaron por 80 por ciento de posibilidades de que lloviera durante 2000 y se llenaran los embalses de las represas. Se equivocaron», declaró Santos al diario «Jornal do Brasil».

Reducción

El presidente Cardoso ahora necesita reducir en 20% el consumo de energía para evitar un colapso energético.

El gobierno sostiene que la falta de lluvias es la culpable de la merma en los reservorios de las centrales hidroeléctricas ubicadas en el sudeste del país, que abastecen a todo el país, con excepción del norte y el sur. Más de 90% de la energía consumida en Brasil es generada por usinas hidroeléctricas.

La mayoría de los especialistas discrepa con los argumentos del gobierno y, en lugar de responsabilizar a San Pedro, apunta, en cambio, a la ausencia de inversiones en el sector.

Los especialistas coinciden en que los cortes, para ser eficaces, no deberían durar menos de dos horas.

«La situación es crítica, compleja, difícil y grave», dijo el director de la Asociación Brasileña de Distribución Eléctrica, Luiz Carlos Guimaraes.

Hubo una demora relativamente grande en atacar el tema del racionamiento. El año pasado deberíamos haber tomado alguna medida para reducir el consumo», añadió en una entrevista con la cadena de televisión Globo.

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