8 de noviembre 2007 - 00:00

Suspicacia por buena voluntad con acreedores

La Argentina tiene el crédito cerrado en mercados y deberá usar más reservas internacionales si no logra financiamiento. Al mismo tiempo, para pagar deudas con proveedores, el gobierno entrega títulos que no sólo ajustan por el CER (mecanismo criticado duramente por Néstor Kirchner), sino que vencen a partir de 2008. Felicidad para proveedores, llamativa buena voluntad con acreedores del Estado que recuerda al caso Greco.

La caída en mercados del mundo volvió a complicarla situación financiera de la Argentina. Quedó esto otra vez al desnudo con la colocación -la segunda en 10 días- de una Letra del Tesoro por $ 550 millones efectuada a la AFIP. Hoy, en este contexto, hallar a un inversor interesado en un título de deuda argentino es casi imposible, por lo que no queda otra variante que invitar a organismos como la AFIP y la ANSeS a que inviertan la liquidez que poseen en este tipo de Letras.

Pero lo paradójico es que en este contexto el gobierno sigue emitiendo deuda para pagos a acreedores del Estado con indexación por el CER y pagos de cupones en 2008. Llamativa bondad, como si no estuviera de por sí complicado el programa financiero de corto plazo. Durante todo este año se estuvieron emitiendo títulos con esas características y en el proyecto de Presupuesto 2008 está ya estimada una emisión de $ 3.800 millones para cancelar deuda del Estado. Lo que no se detalla en el mismo, y quizá por ese motivo es que podría pasar inadvertido en su tratamiento, es con qué bonos se pagan. Tampoco se estipula la prioridadde pago: quién está primero en la selecta lista.

Nadie sugirió, y si alguien lo hizo se congeló el proyecto, de modificar la estructura de bonos con que se paga a acreedores. Hay una norma vigente que estipula que solamente se pueden utilizar las diferentes series de los PRE y PRO en circulación, con las características mencionadas de ajuste por el CER. Cabe recordar que esta indexación fuera duramente denostada por el propio Néstor Kirchner en el discurso de apertura de sesiones del Congreso este año. Quizás ignora que nueva deuda para acreedores se está colocando con esa venenosa cláusula que, tras la intervención del INDEC, resulta más llevadera para las arcas fiscales. En realidad, es otra versión, más atomizada, del caso Greco, con pagos en bonos bien podrían ser determinados con diferentes características con otra línea en Economía.

  • AFJP

  • Más allá de este fenómeno puntual, la única esperanza de financiamiento de corto plazo pasa por el dinero que las AFJP deberán traer desde Brasil en sucesivas cuotas. En la estrategia oficial sólo se estima recurrir a adelantos del Banco Central como último mecanismo. Y sobreviene otra paradoja en el manejo financiero del gobierno. El Banco Nación estuvo en los últimos meses colocando sus excedentes financieros en las Lebac y Nobac (muestra de la subordinación de la mesa de dinero de esa entidad con la del Banco Central). Todo sea por cumplir un programa monetario que poco tiene que ver con cuanto sucede con la inflación en la Argentina.

    Ahora, esos fondos del Nación se necesitan, pero ya los tiene embolsados el BCRA. Si sigue complicada la situación internacional, el Banco Central deberá financiar con sus reservas al Tesoro, lo que en definitiva terminará alimentando más las dudas de inversores.

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