"Las acciones de las empresas con gestión sustentable son las que más se valorizan"

Economía

El rol del mercado de capitales como canalizador de inversiones hacia el desarrollo sostenible; la economía circular; el capitalismo de stakeholders, son algunos de los temas abordados en el reportaje a Ámbito con María Eugenia Bellazzi, especialista en estrategia de sustentabilidad e indicadores ESG.

“En la Argentina el cambio climático está cada vez más en las agendas del mundo corporativo”, sostiene María Eugenia Bellazzi, especialista en estrategia de sustentabilidad e indicadores ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza). La economista, socia de la consultora Sustenia, destacó que las acciones de las empresas que tienen estrategias sustentables se valorizan más que el resto. El rol del mercado de capitales como canalizador de inversiones hacia el desarrollo sostenible; la economía circular; el capitalismo de stakeholders, son algunos de los temas abordados en el reportaje a Ámbito.

Periodista: Vamos hacia una nueva economía, o “nuevas economías” donde los recursos financieros y económicos no son la única variable de análisis. ¿Cuáles serán las otras variables?

María Eugenia Bellazzi: En los últimos años, y potenciado por la pandemia por COVID-19, los impactos sociales, los derechos humanos y el cambio climático irrumpieron en los modelos económicos como nunca antes en la historia. Hoy las variables relacionadas con el concepto de sustentabilidad –las emisiones de carbono, la matriz energética, la diversidad y la inclusión, la accesibilidad, la agenda de género, entre otras– tienen un rol protagónico en las llamadas “nuevas economías”: economía circular, economía regenerativa, economía del bien público.

Estos nuevos modelos rompen con el sistema “clásico” de producción línea en donde se produce, consume y desecha; dando a estos residuos un valor monetario, social y ambiental ya que pasan a ser un recurso para otro ciclo productivo, y demandando a todos los actores sociales más responsabilidad en sus acciones.

P.: ¿A qué se denomina un capitalismo de stakeholders?

M.E.B.: En el contexto de lo dicho recién, en 2020 en Davos surge este término que sintetiza el papel protagónico en el desarrollo sostenible. Este capitalismo consiste en que el sector privado es un creador de valor económico, social y ambiental para las comunidades, y que como tal no debe responder solo a los intereses de los accionistas o del propio negocio, sino al de todos los grupos de interés con los cuales tiene o recibe un impacto. Es este valor compartido y sostenido el cual debe ser el propósito del negocio.

P.: ¿Cómo se caracterizan los modelos de triple impacto?

M.E.B.: Justamente con modelos de triple impacto es como se consigue la creación y preservación sustentable. Estos son negocios en los cuales se persiguen no sólo resultados económicos, sino también sociales y ambientales; con el objetivo de sostenerse en el tiempo, optimizando su aporte en pos del bienestar de las personas y el planeta.

P.: ¿Cuál es el rol que tendrá el mercado de capitales en el desarrollo sostenible?

M.E.B.: El escenario, en el cual las empresas operan, cambió. Las finanzas tienen un impacto en la crisis climática y en el desarrollo social, y también viceversa. Hoy podemos decir que están íntimamente relacionados: para combatir la crisis climática se necesitan recursos financieros, y estos riesgos ambientales y sociales también ponen en riesgo el éxito de los proyectos y operaciones de las empresas. Es por eso que el rol del mercado de capitales como canalizador de inversiones hacia el desarrollo sostenible es uno de los pilares para el éxito de esta agenda.

P.: ¿Qué nuevos valores están impactando en la cotización de las empresas?

M.E.B.: El valor de las acciones en la actualidad se da en un 80% por activos intangibles, además por supuesto por el desempeño en sus resultados financieros y cada vez más por los indicadores ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza), más conocidos como los ESG por sus siglas en inglés.

P.: ¿Cuánto inciden estos factores, cómo se ponderan en la cotización de las empresas? ¿Puede citar ejemplos sobre cómo impactan estos factores en el valor de las empresas?

M.E.B.: Estos factores inciden en la cotización y se refleja en los índices. Si vemos la trayectoria de los activos de renta variable, los índices bursátiles “sostenibles” –aquellos que consideran indicadores ESG– superan en su desempeño y volatilidad a sus homólogos tradicionales. En nuestro caso, analizando los países emergentes, el MSCI EM Index cotiza desde hace años más bajo que el MSCI EM ESG Leaders y la brecha es cada vez más grande.

P.: ¿Qué significan y que alcance tienen los indicadores ESG?

M.E.B.: Los indicadores ESG hacen a la gestión sostenible y monitorean el cumplimiento de la estrategia y objetivos de sustentabilidad que definen las empresas para que su gestión tenga un impacto positivo en el ambiente y en las comunidades. Estos son, por ejemplo: la existencia de un directorio o comité de dirección involucrado en la sustentabilidad, el análisis de riesgos del cambio climático, procesos responsables de compliance y anticorrupción por la “G” de “gobernanza”; por el lado de la “S” indicadores relacionados a la diversidad e inclusión, al bienestar y la salud, al empleo digno y condiciones seguras de trabajo; y por el eje ambiental que sería la “E” se encuentran temas vinculados a la energía, la conservación de los ecosistemas, las emisiones, la gestión de los residuos, el tratamiento de agua y efluentes, entre otros.

P.: ¿Estos indicadores son tenidos en cuenta por los organismos multilaterales de crédito, los fondos públicos y privados, y el asset management? ¿En qué sentido? ¿Por qué?

M.E.B.: Sí, por supuesto. Últimamente vemos que en las licitaciones y pliegos para el otorgamiento de crédito se pide a las empresas aspectos relacionados con la sustentabilidad dentro del due dilligence que realizan que ya excede los resultados económicos y el cumplimiento fiscal. Estos criterios ESG también surgen en el análisis de inversores, en las rondas de accionistas y en el negocio de asset management. Lo vemos evidenciado en los rankings financieros, como RepRisk, MCSI, FitchRatings, Sustainalytics que miden los indicadores ESG al momento de clasificar a las empresas según su desempeño ambiental, social y de gobierno corporativo.

P.: ¿A qué se refiere cuando señala que los “ESG” no son un estándar, sino un concepto de medición más allá del capital financiero?

M.E.B.: Siendo este un tema nuevo, y habiendo más de 500 estándares y certificaciones de sostenibilidad para empresas en el mundo, se confunde muchas veces con que los indicadores ESG son un estándar para seguir; pero los indicadores ESG son un concepto en el cual al definirlos, medirlos y sistematizarlos la empresa transforma su modelo de negocio en un modelo de triple desempeño, en donde no sólo tiene como meta crecer económica y financieramente, sino también generar valor social y ambiental.

P.: ¿Por qué es importante para las empresas y para los gobiernos tener una estrategia de sustentabilidad?

M.E.B.: El rol del sector privado es clave para impulsar el desarrollo sostenible de los países, y esto es beneficioso para los gobiernos porque tienen un aliado eficaz y con recursos para trabajar articuladamente por el bien público.

Que las empresas tengan una estrategia de sustentabilidad, no solo es beneficioso para ellas por la atracción de inversiones y el acceso a mercados, como lo conversamos; sino también para la sociedad en general. Además, los modelos de triple impacto generan fidelidad en los clientes y la cadena de valor, y también generan retención de talentos donde hoy en día las nuevas generaciones quieren trabajan en empresas con propósito.

P.: ¿Hasta qué punto las empresas radicadas en la Argentina tienen conciencia del problema del cambio climático?

M.E.B.: En la Argentina el cambio climático está cada vez más en las agendas del mundo corporativo, aunque aún es un tema incipiente. Si analizamos el involucramiento del sector privado argentino en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, priman las metas relacionadas a la educación, la pobreza, la salud y la generación de trabajo decente; luego de los temas sociales entran los ambientales, pero esto está cambiando de a poco y se va equilibrando.

P.: La Argentina es anfitriona de una Cumbre Latinoamericana sobre Cambio Climático de cara a la COP 26 a realizarse en Glasgow a fines de este año. ¿Qué importancia le asigna a ambas reuniones?

M.E.B.: La Conferencia de las partes sobre el cambio climático es una reunión de relevancia internacional siendo que marca la agenda sobre los temas ambientales para los gobiernos, que luego las toman las empresas y organizaciones de la sociedad civil.

En estos encuentros, a lo largo de la historia, se han firmado acuerdos que impulsaron grandes acciones, como por ejemplo el Protocolo de Kioto en 1997 que fue un primer inicio a trabajar en la reducción de las emisiones.

El Acuerdo de París con el histórico involucramiento de Estados Unidos y China en ponerle meta a estas reducciones de gases de efecto invernadero; buscando mantener el aumento de la temperatura global promedio por debajo de los 2 °C respecto de niveles preindustriales, con el esfuerzo de llegar a 1.5 °C.

En el caso de la Cumbre Latinoamericana, también es un encuentro importante porque la región marca su propia agenda, siendo esto un aspecto a destacar porque los ecosistemas y necesidades ambientales y sociales de cada continente son diferentes, y los gobiernos tienen que hacerlas valer y poner los objetivos en acción para que todos nos involucremos desde nuestro lugar y trabajamos juntos por un mundo sustentable.

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