También el rebelde de Angeli se alineó ayer para negociar

Economía

Esta tarde, o mañana a más tardar, comenzarán las negociaciones campo-gobierno. Los presidentes de las entidades se reunirán junto con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro Carlos Fernández, en el Palacio de Hacienda para iniciar la segunda etapa de negociaciones que se basará en la modificación de las retenciones móviles. Desde el gobierno aseguran que en el encuentro no participará Cristina de Kirchner. Mientras tanto, los ruralistas empezaron a preparar ayer el acto del 25 de Mayo en el Monumento a la Bandera, en Rosario, y aseguran que será multitudinario. El titular de Federación Agraria Argentina en Entre Ríos, Alfredo de Angeli, ayudó a esta negociación al levantar el piquete anoche en Gualeguaychú y aportó así con un gesto para que las entidades puedan negociar. Advirtió que si para el domingo no hay respuestas, el acto del 25 de Mayo se convertirá en una asamblea, afirmación que luego fue desmentida desde las entidades nacionales.

A la espera de que el fin del paro agrario sea total, el gobierno dejó anoche en suspenso, sin día ni hora fija, la reunión que programa con los ruralistas para retomar el diálogo con la intención de clausurar definitivamente el conflicto con el campo. De cómo evolucione la desmovilización, que comenzó a operar en la medianoche de ayer, dependerá la velocidad que la Casa Rosada le imprima al restablecimiento de las negociaciones con las cuatro entidades: Sociedad Rural, CRA, Federación Agraria y Coninagro.

Si no hay sorpresas, a lo largo de la mañana, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, llamaría a los dirigentes del campo para convocarlos a una reunión a media tarde. De hacerse, será en el Ministerio de Economía y participará el ministro del área, Carlos Fernández.

Anoche, en gobierno evitaban confirmar anticipadamente ese encuentro. «Primero queremos ver qué pasa con el paro y después, según cómo evolucione, los vamos a llamar para reunirnos y restablecer las negociaciones» precisó una voz oficial.

La decisión de la Casa Rosada de actuar una vez levantada la protesta mantenía ayer en vilo a los dirigentes rurales que no habían, aseguraban, recibido todavía ninguna señal, ni ningún llamado desde Balcarce 50, para volver a la mesa de negociación.

De ese modo, el gobierno trató de evitar el riesgo de otro fracaso. Si por algún motivo, el clima se vuelve a espesar, será -dicen cerca de la Presidente- «responsabilidad» de las entidades.

  • Urgencia

    Por eso, ayer hablaban de que la reunión sería hoy a la tarde o, a más tardar, mañana. El deseo de ambos sectores es que la misma se realice lo antes posible. Salvo un desastre -improbable pero no imposible- la reunión entre el gobierno y el campo se concretará hoy.

    Una vez que se avance en el aspecto operativo, respecto del lugar y la hora del encuentro, se empezará a transitar el tema específico de los términos del acuerdo. En la Casa Rosada, consideran que se está a un tranco de hormiga de lograr un entendimiento.

    El menú no es diferente al que se comenzó a trabajar a fines de marzo. Este diario lo anticipó al día siguiente del acto que Cristina de Kirchner encabezó en Parque Norte donde, por primera vez, llamó al diálogo y pidió a los chacareros levantar el paro.

    Por entonces, Alberto Fernández y Javier de Urquiza empezaron a dibujar un acuerdo con Luciano Miguens y Eduardo Buzzi que se movía sobre dos ejes, que están detallados en la edición de Ambito Financiero del 28 de marzo:

  • Fijar un paquete de medidas para los pequeños y medianos productores, que incluyan reintegros y subsidios para esos sectores.

  • Modificar la escala de progresividad de las retenciones para los casos de valores superiores a los 600 dólares la tonelada, medida orientada a preservar el mercado a futuro.

  • Reiteración

    En las próximas horas, el jefe de Gabinete -y el ministro de Economía- repetirán la misma propuesta y sólo agregará un dato que, por entonces, no se había ni siquiera perfilado: propondrá que el tope para las retenciones rondará 49% para la comercialización de soja a futuro.

    El gobierno especula que las entidades no tiene margen para demorar un acuerdo y argumentan esa percepción en la dificultad que tuvieron, el lunes, para evitar una fractura en el frente rural cuando planeaban anticipar la suspensión del paro. Al fin, no lo hicieron.

    «¿Ahora dicen que están apurados por volver a negociar? ¿Entonces por qué no levantaron el paro el lunes?». reprochó, molesto, anoche una fuente del gobierno.

    Esas hostilidades, sin embargo, deberían apagarse a partir de hoy.
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