El gobierno, con la mirada exclusivamente fija en las elecciones legislativas de octubre, anunció ayer el aumento de la jubilación mínima a $ 350 (la mejora es de 13,6%). Esto le significará al Estado un incremento del gasto público de $ 582 millones para este año y $ 1.163 millones para 2006. Se explicó oficialmente que los fondos provendrían del ahorro de la ANSeS.
Sin embargo, nuevamente el gobierno soslaya encarar una recomposición de los haberes a los jubilados que más aportaron y que tienen congelados sus ingresos. Con este nuevo aumento, ahora 67% de los jubilados cobra la mínima (un año atrás era 50%). No es criticable elevar la jubilación mínima en medio de una bonanza fiscal, pero sí poco equitativo dejar siempre fuera a los haberes medios.
Es incluso generar juicios a futuro por lo inequitativo de la política previsional. Pero nuevamente, el eje de toda medida pasa hoy por lo electoral. Más allá de ello, no hay nada para el gobierno.
Los ministros de Trabajo y de Economía, Carlos Tomada y Roberto Lavagna, ayer anunciaron un nuevo aumento de las jubilaciones mínimas tras reunirse con el presidente Kirchner.
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El aumento se convirtió en el segundo otorgado en menos de un año, dado que en setiembre último se aumentó 10% las jubilaciones cuando se creó un Suplemento por Movilidad, que mejoró las asignaciones familiares para casi tres millones de jubilados y fijó entonces un haber mínimo de 308 pesos. Informate más
«La decisión era hacer una asignación de esos excedentes, básicamente a cuestiones de orden social o salarial, a las jubilaciones, la inversión y en algunos casos a la educación, la ciencia y la tecnología», completó Lavagna.
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