China rechazó una solicitud de la Unión Europea (UE) para disminuir voluntariamente sus crecientes exportaciones de automóviles híbridos al bloque europeo, en vísperas de la llegada a Pekín del comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, según el diario británico Financial Times.
Uno de los claves del viaje de Sefcovic, es que el gigante asiático acepte reducir sus exportaciones de vehículos híbridos a la UE a alrededor del 15% del mercado del bloque europeo, frente a más de un tercio en la actualidad.
Sin embargo, según el medio británico, funcionarios de la UE comunicaron el miércoles a los Estados europeos que China se había negado a esa petición. De esa manera, la UE analiza una "salvaguardia", una medida temporal de defensa comercial que podría aplicarse sin necesidad de probar un abuso de mercado, y que permitiría a China exportar un número limitado de vehículos, mientras que el resto quedaría sujeto a aranceles adicionales "bastante elevados".
La UE analiza una "salvaguardia", una medida temporal de defensa comercial que podría aplicarse sin necesidad de probar un abuso de mercado.
La tensión comercial
El propósito del bloque europeo es acordar una cantidad que China pueda aceptar sin tomar represalias, con la desventaja de que también habría que aplicar esas mismas" salvaguardias" a otros socios comerciales como el Reino Unido, Corea del Sur y Japón.
Los funcionarios citados alertaron de que las negociaciones de esta semana en Pekín fracasarán si no se encuentra una solución al problema de los híbridos, lo que podría llevar a un conflicto comercial complejo de resolver.
Además, el viaje de Sefcovic se enmarca tras la carta enviada a la Comisión Europea por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, en la que instan a la UE a adoptar nuevos instrumentos de protección frente a prácticas comerciales desleales de terceros países, especialmente el gigante asiático.
El viaje de Sefcovic se enmarca tras la carta enviada a la Comisión Europea por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, en la que instan a la UE a adoptar nuevos instrumentos de protección frente a prácticas comerciales desleales.
Déficit comercial
La UE insiste en que su relación económica con China es "insostenible" por el elevado déficit comercial anual de cerca de 360.000 millones de euros y la fuerte presión de sectores industriales chinos como los vehículos eléctricos, las baterías, los paneles solares o los productos químicos.
China niega de lleno esas acusaciones, rechazando que exista una sobrecapacidad estructural derivada de subsidios o de una demanda interna insuficiente, y acusa a la UE de "politizar las diferencias comerciales".