"The Washington Post": "El proteccionismo argentino, ¿la clave para su recuperación?"
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generar ganancias en el servicio postal que nacionalizó en el 2003.
Proteccionismo y nacionalización, combinados con controles de precios, el congelamiento de tarifas de servicios públicos y una historia reciente de incumplimiento de préstamos pareciera hacer de Argentina un destino muy poco atractivo para inversionistas nacionales y extranjeros. Aún así, desde la crisis la inversión se ha más que duplicado a un 24 por ciento del PIB y subió de $29.000 millones en el 2004 a $41.000 millones en el 2005. También el mes pasado Argentina emitió sus primeros bonos de inversión en el mercado internacional desde el 2001 y Standard & Poor's elevó la calificación de crédito argentino por segunda vez en un año.
En el proceso de renegociación de su deuda con prestamistas privados -- un hito que redujo los pagos de interés de un 8 por ciento del PIB a un 2 por ciento -- Argentina pudo haber creado un "instrumento revolucionario", como lo llamó la semana pasada el diario Financial Times, que conecta los pagos de préstamos al desempeño económico del país.
Tras establecer una tasa de pagos base, Argentina promete aumentar los desembolsos en la medida que la tasa de crecimiento del país mejore y pagar menos si empeora. Estas garantías con base en el PIB ofrecen al menos dos ventajas significativas, según Walter Molano, un analista de mercados emergentes de BCP Securities. Primero, le da a los inversionistas una razón para querer "asegurar que Argentina crezca lo más posible". Segundo, reduce el papel de los prestamistas multilaterales tales como el FMI y el Banco Mundial, que también dejaron desilusionados a muchos tenedores de bonos.
Por ahora, tanto funcionarios argentinos como economistas en Washington coinciden en que hay un largo camino por delante antes de cantar victoria. La inflación es una gran amenaza y la tasa de la pobreza todavía está en el 34 por ciento, aunque descendió del 57 por ciento de hace solo cuatro años. En términos de distribución de la riqueza, que muchos analistas ven como la principal meta de Kirchner, sus medidas están fallando. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos, el segmento más rico de la población está aumentado sus ingresos a tasas mucho más rápidas en el segmento más pobre.
No hace mucho Argentina era el modelo de Washington para la necesaria aplicación de reformas de mercado. Ahora parece que rechazar rotundamente algunas de esas políticas se ha hecho clave para la recuperación argentina. Puede que algún día se compruebe que los escépticos tanto aquí como en el resto del hemisferio tenían razón de serlo. Pero cualquier consejo nuevo que los pensadores de Washington puedan ofrecer ciertamente será tomado con cautela en el país austral. Por ahora el enfoque proteccionista de Argentina -- y su rebelión contra el FMI -- parecen estar logrando avances donde otros modelos no lo hicieron.



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