Un hiperoptimista Javier Tizado despidió ayer el año asegurando y prometiendo que la Argentina crecerá más de 5% el año próximo, que la industria incluso superará largamente ese porcentaje y que particularmente el sector automotor, donde comenzará a operar el régimen con Brasil, producirá cerca de 400.000 unidades anual. El secretario de Industria no descartó además que se acepte la propuesta de Brasil de aumentar los aranceles para la importación de algunos lácteos desde la Unión Europea (UE), medida que se tomaría con un objetivo doble. Por un lado, como premio consuelo a los industriales brasileños del sector, a los que no se les autorizarán las sanciones antidumping contra las importaciones de lácteos desde la Argentina. Por el otro, comenzar con las presiones concretas contra la UE para que este bloque en algún momento acepte negociar los subsidios agrícolas.
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Como propuesta novedosa dijo también que desde el año próximo, la secretaría que él dirige hará «road shows» para fomentar las inversiones en el país, con las mismas características como las que periódicamente se realizan para captar inversiones financieras y colocar deuda pública. Tizado dio todas estas precisiones durante el brindis de fin de año con que el secretario de Industria despidió el año 2000 con los periodistas que cubren su sector. En un clima distendido, hizo una recorrida por todos los lugares donde trabajó en el sector privado antes de ingresar al grupo Techint y, lógicamente, antes de aceptar ser parte del equipo económico de José Luis Machinea. Los principales temas analizados ayer por Tizado en el Salón Belgrano del segundo piso de la Secretaría de Industria, fueron los siguientes:
Sobre los cuestionamientos de los economistas a que dudan de que la Argentina pueda crecer 2,5% este año, Tizado dijo que su postura es «la más optimista del equipo económico». Según su visión, la economía crecerá «por encima de 5%» y precisó que la actividad del sector industrial superaría ese porcentaje.
«Ustedes saben que en las discusiones internas del equipo económico yo estoy entre los que hacen las apuestas más altas. Adhiero al pronóstico más optimista que formuló el ministro José Luis Machinea, la economía crecerá a cinco por ciento, y la industria estará por encima de ese nivel general», fue la frase exacta con la que Tizado profetizó sobre el año 2001.
Acerca de la salida de la recesión, dijo que es «casi inevitable» que la economía «arranque fuerte el año que viene por dos motivos: porque tras 30 meses de recesión hay un consumo contenido y porque los empresarios redujeron inventarios y van a tener que reponerlos. Dijo también que « ya hay detectados para el año que viene proyectos de inversión por más de 20.000 millones de dólares», y aseguró que se pondrán en contacto con los impulsores de cada una de esas iniciativas para ver en qué estado se encuentran y cuáles son los problemas que enfrentan.
Ayuda
Tizado dijo también que una de sus misiones para 2001, «será ayudar a los inversores y direccionarlos en sus gestiones ante el gobierno, analizar con ellos las formas más efectivas de superar los obstáculos» y «un trabajo más proactivo, que es salir a buscarlos al mundo en 'road shows', como los que se hacen para colocar bonos».
Habló luego sobre el régimen automotor, al que definió como de «equilibrio justo» y confió en que será «el último régimen» para el sector «después de 50 años en la región». Manifestó que la industria automotriz argentina, en los 11 primeros meses de este año, produjo 15,7 por ciento más que en igual período del '99, y expresó su alegría de que Fiat haya tenido que suspender las vacaciones de enero de su personal ante los pedidos recibidos de Brasil. Aventuró, en coincidencia con el pronóstico que ayer hizo el embajador plenipotenciario de Brasil ante el
Mercosur, José Botafogo Gonçalves, que es «muy probable» que con el aumento de la demanda en el país vecino y la recuperación de la demanda local «la Argentina produzca aproximadamente 400.000 unidades en el año 2001». Con respecto a la relación del Mercosur con el ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas) sostuvo que el problema principal es de «acceso a los mercados» y se refirió explícitamente al de los Estados Unidos. La Argentina y Brasil podrían llevar de 27% a 35% la Tarifa Externa Común (TEC) para la importación de algunos productos lácteos y quesos, especialmente los procedentes de la Unión Europea. La propuesta es una iniciativa proveniente del gobierno de Fernando Henrique Cardoso y será debatida dentro del bloque en los próximos seis meses. La decisión definitiva debería ser tomada en junio próximo cuando se concrete la próxima cumbre de presidentes de Asunción de Paraguay. En ese momento, además el bloque resolverá si reduce o no 2,5% restante de la TEC.