29 de octubre 2004 - 00:00

Trabas para alquiler y venta de departamentos

Las transacciones para la compraventa y alquiler de departamentos, casas y locales de la Ciudad de Buenos Aires están frenadas desde hace casi sesenta días por un paro que llevan adelante los empleados del Registro de la Propiedad Inmueble y que paralizó la emisión de certificados.

En el Registro, los escribanos tramitan el certificado de dominio e inhibiciones que se requiere para cerrar una operación de compraventa de una unidad y que tiene como finalidad conocer si pesan sobre el inmueble embargos o hipotecas.

Los profesionales también tramitan allí el certificado que atestigua la validez de una garantía y representa el paso previo para habilitar la firma de un contrato de locación. El dato le permite al operador inmobiliario atestiguar si el garante presentado por el inquilino efectivamente tiene su propiedad libre de hipotecas y, por lo tanto, es válido.

El escribano informa, además, ante este organismo cuando se produce el levantamiento de una hipoteca.

• Pieza clave

Los abogados, por su parte, tramitan ante el Registro las sucesiones y declaratorias de herederos, requisito previo a la venta de un inmueble.

Sin embargo, ninguna de estas gestiones consigue llegar a buen término ya que está afectando todo el dispositivo existente ya que estos trámites son piezas clave para el público en general, para los profesionales en particular y para el normal desarrollo de las operaciones inmobiliarias, que contribuyen al crecimiento de la economía local.

Los empleados del Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad de Buenos Aires reclaman desde hace casi dos meses un incremento salarial y como pretenden hacer escuchar de una manera peculiar su pedido, paralizan las actividades, aunque con una salvedad: reciben por parte de profesionales y gestores el trámite, estampan la fecha de ingreso y cobran el ciento por ciento del arancel. Claro que luego no emiten los certificados y con ello lo único que han logrado es trabar las operaciones de compraventa y de locación.

Los escribanos y abogados, perjudicados por las demoras, han elevado sus reclamos a sus organismos colegiados en un intento de hacerse oír y dar a conocer los perjuicios que la medida les ocasiona. Ni siquiera la acción de los gestores consigue destrabar los trámites, ya que los empleados tienen la instrucción gremial de no conceder «privilegios» ante ninguna presentación.

• Ribetes graves

El Colegio de Escribanos, por caso, tiene representantes del ente que desempeñan tareas en el Registro pero, al parecer, estos profesionales tampoco pueden resistirse al reclamo gremial, que ya reviste ribetes de gravedad. Al mismo tiempo, los agentes inmobiliarios se sumaron a la queja de los profesionales porque han visto frenadas las operaciones que involucran departamentos, casas y locales y, de hecho, pierden ingresos pues sólo están habilitados a tomar una seña, porque no pueden cerrar la operación hasta que les den los certificados. Por esa razón, los escribanos y abogados no pueden cobrar sus honorarios y los agentes inmobiliarios sus comisiones.

El Registro, en tanto, se ha ido convirtiendo día a día en terreno fértil para un verdadero enfrentamiento ante el creciente enojo de los damnificados y la pasividad de los empleados.

En un intento por destrabar el problema, representantes de los colegios de profesionales se reunieron con el ministro de Justicia de la Nación, Horacio Rosatti, de donde depende el Registro, aunque por ahora los empleados siguen en asamblea permanente y paro, y las operaciones de compraventa y alquiler, estancadas.

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