Para Marx el dinero tiene la propiedad de comprarlo todo, incluso las conciencias, haciendo que hasta las personas más grotescas luzcan bellas si lo tienen en cantidad suficiente. Si -como Eco- aplicamos esta reflexión al poder, una cara plagada de botox y afeites puede ser el epítome de la belleza femenina y una visión sesgada representar la más honrada de las miradas ninguno de ellos auténticos "valores" si se lo detenta en cantidad suficiente. Esto puede ser cierto pero sólo para los menos educados y sólo mientras se controle el poder y/o el dinero (cuando lo pierdan se los verá más feos y grotescos de lo que son). Esto que se ve a nivel político o social, se aplica a lo bursátil y explica porque perdiendo la objetividad y eventualmente su dinero, hay quien se enamora de algunos instrumentos financieros para terminar denostándolos más adelante, en un comportamiento que podríamos definir como "maniático".
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Durante la última semana tuvimos muchos elementos que influenciaron el mercado: el anuncio que el JP Morgan se quedaba con Bear Stearns; el primer incremento mensual en la venta de viviendas en un año cuyo precio en enero se había desplomado casi 11%; la confianza de los consumidores tocando el punto más bajo en un lustro; los buenos resultados de Monsanto (la dificultad del gobierno argentino para solucionar la crisis del campo, también aportó lo suyo), la primera licitación de TSLF por la Fed, la baja del consumo personal, el escándalo Lehman y Marubeni, etc. Como resultado, una semana en la que el Dow retrocedió 1,2% estacionándose en 12.216,4 puntos (el viernes cedió 0,7%) y en la que lo peor pasó otra vez por el que fuera un par de meses atrás el favorito del mercado: el sector financiero, que se desplomó 7%.
Hoy es el último día del mes y nada parece capaz de cambiar el hecho que estamos por anotar la mayor baja trimestral desde 2002. Son tiempos difíciles, pero aun así las tres semanas consecutivas del Russell 2000 demuestran que en un verdadera democracia el apoyo a los empresarios más débiles vuelve siempre a la comunidad.
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