Ya está claro que el gobierno de Eduardo Duhalde desestimó la idea de rescatar las concesiones de algunas ferrocarriles o rescindir los contratos, retrocediendo sobre los anuncios hechos semanas atrás sobre soluciones drásticas para este controvertido tema. Finalmente, el gobierno advirtió que de los contratos surge que el rescate anticipado de la concesión implica el pago de altas indemnizaciones, y la rescisión «por culpa del concesionario» demanda un período no menor a los 60 días. En ambos casos, no se hubiera logrado de aquí al 27 de abril el efecto electoral de quitar la concesión, posibilidad que se manejó sobre todo para Metropolitano,la empresa que más incumplimientos acumula.
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En estas condiciones, el gobierno informó el fin de semana que entre marzo y diciembre desembolsará 280 millones de pesos -alrededor de 1 millón de pesos por día, como en realidad ya estaba en el presupuesto-para cubrir el déficit operativo de las concesiones. Los fondos saldrán de la tasa del gasoil y del aumento de 10 centavos que cobran las concesionarias desde fines de 2000.
Como se trata de un subsidio operativo, los fondos se destinarán a gastos corrientes. Esto significa que después de salarios, combustible, y electricidad, el resto deberá destinarse a mantener el estado de los ferrocarriles en cuanto a estado de ventanillas, puertas, asientos, instalaciones para discapacitados, higiene de las estaciones y policía adicional.
En cuanto a las inversiones en infraestructura, en el presupuesto de 2003 quedan unos 45 millones de pesos, monto que, según se afirma, alcanzaría para unos 20 kilómetros de vías, prácticamente nada. Con lo que en la práctica, por lo menos durante este año, sólo se salvarían los problemas más evidentes, pero no los de fondo.
Eso sí realmente el Estado paga y las concesionarias destinan los fondos a los destinos proyectados. El gobierno prometió que monitoreará semanalmente el estado de las concesiones.
Debido a la forma en que fueron privatizados los trenes, el Estado debe hacerse cargo de cubrir el déficit operativo, cuando lo hubiera, y las inversiones en infraestructura. Según los contratos originales, este año sólo debería necesitar subsidio operativo Ferrovías, pero ahora todos los ramales -hasta los subterráneos-reciben subvención estatal porque las empresas argumentan que los ingresos decayeron y están congelados desde fines de 2000.
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