Trichet: "Vivimos tiempos verdaderamente dramáticos"
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Honestidad brutal de Trichet:
La demostración de que el problema no es meramente especulativo, subrayó el presidente del BCE, es que hasta el hecho que el banco anunció su disponibilidad en comprar directamente títulos de Estado de países en dificultades con sus presupuestos no sirvió para calmar los mercados.
El Euro no se ha estabilizado -el viernes alcanzó su nivel más bajo con respecto al dólar en 18 meses- y Grecia no puede permitirse salir de la zona Euro, por lo que bien pareciera que Trichet está indicando que la única salida de esta crisis está en fraguar una Unión que exista no sólo a nivel monetario, sino también de política de presupuestos.
De este modo, el presidente del BCE parece alinearse sobre las posiciones del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, quien presentó el viernes un paquete de medidas propuesto por el ejecutivo europeo para reformar el Pacto de Estabilidad de la UE y sentar las bases de un gobierno económico europeo.
Ante la crisis del euro, dijo Barroso presentando su proyecto, la UE "debe tener el coraje de elegir" y comprender que si no se encamina por el sendero de la unión económica deberá renunciar a la moneda única.
Este proyecto de reforma será analizado el lunes por los ministros de Finanzas del Eurogrupo, pero los observadores apuntan a que además de las posibles objeciones de los gobiernos se planteará asimismo una polémica entre el ejecutivo y el Consejo Europeo.
El presidente permanente de la UE, Herman Van Rompuy, ya aclaró en efecto que es a los gobernantes de la Unión a quienes les "compete concebir el gobierno económico, y las instituciones de la UE deben sólo aplicarlo".
La semana próxima deberían aclararse asimismo las dudas sobre el mecanismo con el que los bancos centrales de la zona Euro, y el mismo BCE, están adquiriendo títulos de Estado en el mercado.
Según el Spiegel, existe un fundado temor de que la compra de estos bond lleve rápidamente a la creación de facto de una nueva moneda, y éste es uno de los motivos por los que el presidente del Bundesbank, Axel Weber, el economista en jefe del BCE, Juergen Stark, y el representante de los Países Bajos en el banco, Nout Wellink, votaron en contra de la medida.
Por otra parte, el semanario alemán sostuvo que Angela Merkel ya le ofreció a Stark la presidencia del Bundesbank para el año próximo, cuando concluya el mandato de Weber, que la cancillera quiere absolutamente como sucesor del francés Trichet al mando del BCE.



