30 de noviembre 2001 - 00:00

UIA acepta ampliar llamado a consenso

Los empresarios siguieron deliberando ayer en busca de un documento que acerque a industriales y banqueros -que el miércoles expresaron sus primeros desacuerdos desde la convocatoria al consensoen el marco de una crisis que amenaza con barrer este intento.

En la víspera, sectores de Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) dejaron entrever que el documento que estaba elaborando el Grupo Productivo -conformado por la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA)- sería «apoyado pero no firmado» por la entidad que agrupa a los bancos.

Sin embargo, autoridades de la UIA divulgaron ayer el documento -cuyos lineamientos fundamentales habían sido adelantados ayer por este diario-, y que pueden resumirse en cuatro medidas: 1) apoyo a la reestructuración de la deuda, y «lograr el equilibrio a partir del crecimiento económico»; 2) compromiso de mejorar la situación social en el país, «poniendo el acento en las asignaciones familiares»; 3) aplicación de un «nuevo factor de empalme a las operaciones de comercio exterior que mejoren la competitividad de los sectores que producen bienes transables». Esto, agrega el documento, «es especial-mente urgente en la relación con Brasil»; 4) creación de un Ministerio de Comercio Exterior, que atienda a la producción.

El comunicado se completa con un llamado a la unidad cuando el gobierno convoque a discutir esos temas, y está suscripto por el Grupo Productivo, las dos CGT, Abappra (que preside el titular del Banco Nación, Enrique Olivera) y ABA «con reservas».

Sin embargo, el segundo y el tercer punto habrían sido la piedra angular en el incipiente desacuerdo entre banqueros e industriales. Por eso, ABA «apoya pero no firma» o -como dijo a este diario el titular de UIA, José Ignacio de Mendiguren-«ABA está de acuerdo en todo, salvo en el factor de empalme.

Ellos quieren que se hable de 'tomar medidas pertinentes para corregir las distorsiones que provoca la devaluación de la moneda brasileña'. Salvo eso, el acuerdo es total».
Pero tres banqueros consultados por este diario coincidieron en que la definición «equilibrio fiscal a partir del crecimiento económico» no los satisfacía del todo, porque no quedaba claro el apoyo a rajatabla de la premisa déficit cero.

• Acercamiento

«Es un hecho que estamos mucho más cerca de lo que nunca estuvimos con la gente del Grupo Productivo, pero es lógico que se produzcan diferencias entre los dos sectores. Esas diferencias deberían zanjarse en la mesa del consenso», dijo uno de los banqueros consultados.

En el Grupo Productivo, en tanto, tienen una esperanza parecida:
«Esta unión nació antes y esperamos que siga después del proceso de consenso».

Lo que sí parece haber sido abandonada es la esperanza de conformar un
«ahorro forzoso» con lo que se recaudará por la ampliación del Impuesto a las Ganancias (a empresas con utilidades de más de u$s 5 millones y personas con más de u$s 1 millón).

Tampoco pasará el incremento del
Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC), que sufrió un durísimo ataque por parte de las petroleras y tendría dificultades para su instrumentación. Con esto, el Grupo Productivo se quedaría sin financiamiento para restituir las asignaciones familiares a quienes ganen hasta u$s 1.500 mensuales.

En lo que hace a ampliar la convocatoria, De Mendiguren de algún modo volvió sobre sus pasos:
«No queremos excluir a nadie: si este grupo inicial se consolida vamos a ampliar la convocatoria a todos quienes quieran sumarse. Fíjese que el documento no es para nada sectario. Pero no nos parece, por ejemplo, útil convocar a las ONG porque en esta etapa deben participar quienes tengan responsabilidad de gestión».

El dirigente reveló haber mantenido largas conversaciones telefónicas con los gobernadores
Carlos Reutemann (Santa Fe) y José Manuel de la Sota (Córdoba); «con Reute-mann hablamos de los cuatro sectores en su provincia destruidos por la desigualdad con Brasil: muebles, carrocerías, lácteos y maquinaria agrícola. Si se aplica el factor de empalme, esas industrias pueden volver a vivir, pero con salvaguardas no. Lo mismo con la industria de auto-partes de Córdoba».

En tanto, lo que nació como
«núcleo duro» y se convirtió en «núcleo nacional» el miércoles, pasó ayer a autodenominarse Núcleo del Encuentro Nacional.

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