UIA, entre pymes y Cancillería

Economía

La Unión Industrial Argentina (UIA) presentó ayer su anunciado «Programa Integral para el Desarrollo de las Pymes y sus cadenas de valor», cuyos puntos centrales habían sido adelantados el lunes por este diario. El proyecto apunta a mejorar la competitividad e impulsar las exportaciones con mayor valor agregado de ese sector.

Héctor Méndez, presidente de la entidad fabril, dijo que el programa será presentado «a partir de la semana próxima al presidente Néstor Kirchner, a los ministros y secretarios de las áreas con incumbencia en las que proponemos cambios, y ante el Poder Legislativo».

Las propuestas que enumeró Marcelo Etchegoyen ( coordinador general de la UIA) incluyen medidas de estímulo en el plano jurídico-laboral, impositivo y de inversión y financiamiento, que no representa costo fiscal alguno para el Estado. Remarcó que «hace más de un año y medio que los distintos departamentos de la UIA vienen trabajando en estos 28 estudios que relevan las necesidades de más de tres mil pymes industriales».

Méndez agregó que «la UIA nació pyme» y que las cámaras que la componen representan a «más de 90% de las pymes del país; por eso insistimos sobre el papel de las pymes como grandes protagonistas del dinamismo económico».

La entidad aspira a que el gobierno sancione un código laboral especial para las pymes, que establezca un mínimo no imponible sobre las contribuciones patronales y que se defina como tasa de referencia para la actualización de los juicios laborales la tasa pasiva del Banco Nación.

En lo que hace al financiamiento del sector, propone promover la capitalización de las industrias chicas y medianas que reinviertan utilidades eximiéndolas del pago del Impuesto a las Ganancias. También establecer un mecanismo por el cual los contribuyentes de la cuarta categoría puedan destinar parte de lo que deberían pagar de Ganancias a instrumentos financieros de inversión en pymes (bonos, obligaciones negociables e incluso acciones preferidas sin derecho a voto).

Respecto del tema impositivo, la UIA volvió a plantear la necesidad de «blanquear la mochila fiscal», o sea las deudas por impuestos que arrastran las empresas desde antes de la crisis, como mecanismo para que se reincorporen al sistema formal de la economía. Cabe recordar que en el Legislativo obra un proyecto de ley de Régimen Consolidado de Deudas de Tributos y Recursos de la Seguridad Social, cuya sanción reclamaron.

En la mesa principal, además de Méndez, se sentaron Federico Nicholson (Ledesma), Héctor Massuh (papeleros), José Luis Basso (autopartes), José Ignacio de Mendiguren (indumentaria), Alberto Alvarez Gaiani (COPAL) y Adrián Kaufmann Brea (Arcor).

La presencia del presidente de la central alimentaria daría por tierra las versiones de un supuesto «enojo» de Kichner por haber sostenido que el esquema de «precios convenidos» no podrá prolongarse en el tiempo «sine die». De hecho Alvarez Gaiani formó parte del reducido grupo de empresarios que almorzaron ayer en la Cancillería con el dueño de casa, Jorge Taiana, quien obviamente no lo habría invitado de haber existido el mencionado «enojo».

El encuentro, según trascendió, giró alrededor de incrementar aun más las exportaciones industriales, que están creciendo menos de lo que se esperaba en relación con las ventajas competitivas de un tipo de cambio altísimo y -al revésun real apreciado en relación con el peso.

Taiana invitó a las cúpulas de la UIA y de COPAL, y concurrieron varios de los dirigentes que luego encabezarían la presentación del Play para Pymes que presentaron una hora más tarde: Méndez, Nicholson, Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza) y el propio Alberto Alvarez Gaiani.

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