Interna en la UIA: industriales quieren un presidente más combativo

Economía

Apuestan a que la nueva conducción de la entidad fije posiciones más firmes en defensa de los intereses sectoriales.

“Vamos a tener una Unión Industrial Argentina mucho más contundente en defensa de los intereses de las industriales” afirmó a Ámbito uno de los principales dirigentes del sector fabril en referencia al cambio de conducción en la central empresaria. Este martes asumirá la presidencia Daniel Funes de Rioja en reemplazo de Miguel Acevedo.

Los empresarios reseñan que lo sucedido en los últimos años (incluyen las quejas también al gobierno de Mauricio Macri) arroja un saldo que consideran negativo para las empresas.

En particular, se quejan porque desde el inicio del gobierno de Alberto Fernández se tomaron medidas que los han perjudicado como ser:

  • El incremento de la carga tributaria – impuesto a la riqueza, aumento en ganancias y bienes personales, la caída del pacto fiscal -
  • La imposibilidad de disponer de dólares para importar, pagar los compromisos financieros con el exterior o girar utilidades
  • La prohibición de realizar despidos y la doble indemnización (más allá de observar una cierta permisividad oficial a prácticas sindicales extorsivas)
  • Precios máximos, precios cuidados y ahora una canasta de precios congelados por 180 días,
  • Ley de góndolas,
  • Obligación de poner precios en etiquetas de determinados productos,
  • Proyecto de ley de etiquetado frontal, entre otras.

Aspiran a que esta situación cambie y apuestan a que la nueva conducción de la UIA fije posiciones más firmes en defensa de los intereses sectoriales.

Al respecto, destacan que detrás de Funes de Rioja “están las empresas que tienen los fierros”, haciendo referencia del respaldo que cuenta el dirigente por parte de compañías como Techint, Arcor o Ledesma, entre otras. Asimismo, se ocupan de destacar que Funes de Rioja es “un hábil negociador”.

En tanto en la Casa Rosada cayó bien la designación de Funes de Rioja, no la interpretan como un “endurecimiento” del discurso fabril. “Con Funes de Rioja se puede negociar”, aseveran en el entorno del presidente Fernández.

Leyes que complican

La modificación del impuesto a las Ganancias resuelto por el Congreso fue una mala recibida por los sectores productivos. “No le han dado ningún beneficio a nadie, porque todas las empresas hubieran pagado el 25% si no se hubiera hecho nada, porque era la tasa que correspondía que rigiera a partir de diciembre 2021” comenta el contador Guillermo Pérez, titular de Grupo GNP, consultado por Ámbito.

Al respecto, recordó que la modificación ahora dispuesta eleva a 30% el impuesto para las empresas que ganen entre 5 y 50 millones y a 35% para las que tengan beneficios mayores a estas cifras. A ello se agrega el 7% por distribución de dividendos, de donde Pérez sostiene que la tasa máxima llega a 39,5%.

Precisó que “el único que puede pagar un poquito menos –pero es mínimo - es el pequeño, el que gana menos de 5 millones de pesos porque hubiera pagado un 25% más un 13% por distribución, en cambio ahora va a pagar el 25% más el 7% por retención de dividendos. Los demás – todos – pagan más”.

A modo de referencia, la nueva norma establece una tasa reducida de 25% pero sólo para aquellas empresas que registren una ganancia anual de hasta 5 millones de pesos. A la cotización del Contado con Liquidación, equivale a unos 31.000 dólares, es decir una ganancia mensual de sólo 2.600 dólares.

Alerta en las alimenticias

En lo inmediato, los industriales observan otras amenazas sobre sectores importantes como la alimentación. Particularmente preocupa el proyecto de Ley de Etiquetado Frontal que se está tratando en el Congreso para advertir a los consumidores acerca de los alimentos poco saludables. Precisamente es uno de los temas con los que está batallando Funes de Rioja, en su condición de titular de la Confederación de Productoras de Alimentos (Copal).

Lo que cuestionan los directivos de la producción alimenticia es que se utilicen los estándares de la Organización Panamericana de la Salud (dicen que no se aplica en ningún lugar del mundo) que resultan “extremadamente bajos e injustificados”.

Como resultado, de convertirse el proyecto en ley, más del 90% de los alimentos envasados serán señalados como “no recomendables” (por llevar al menos un sello de advertencia), detalla un estudio realizado en la industria.

El mismo informe considera que las advertencias serán poco efectivas porque la información que exige el proyecto de ley no le permitirá al consumidor diferenciar adecuadamente los alimentos según su valor nutricional, limitando enormemente su capacidad de elección de alimentos saludables.

El proyecto es impulsado por el kirchnerismo pero cuenta con la adhesión de otras fuerzas. El titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa,lo remitió a 7 comisiones para su estudio, luego lo redujo a 3 comisiones pero la impresión dominante en el ámbito legislativo es que finalmente la iniciativa sería aprobada en las próximas semanas.

De ser así constituiría un importante revés para Funes de Rioja que llevaría agua para el molino de quienes consideran que en realidad el nuevo dirigente al frente de la UIA no es tan “combativo”.

Discrepancias

Por lo pronto, la designación del titular de Copal al frente de la UIA se dio en un contexto en el que los industriales no lograron un amplio consenso en la conformación de las listas.

Quien lo puso más en claro fue el dirigente textil y actual presidente del Banco de Inversión y Desarrollo, José Ignacio De Mendiguren. En dialogo con este medio no ahorró críticas a Funes de Rioja a quién lo acusó de ser “un relator de problemas” más que un dirigente aguerrido en la defensa de los intereses sectoriales. Asimismo, reiteró que "es la primera vez que la UIA elige un abogado laboralista".

Otra de las críticas a la designación de Funes de Rioja es que continuará con la conducción de COPAL, “si no tuviera el apoyo de Techint pensaría que la UIA es una sucursal de los alimenticios” se quejaba por lo bajo un industrial metalúrgico.

A Miguel Acevedo, los que alentaron la designación de Funes de Rioja, le critican haber tenido una buena relación con el Gobierno, que los informes que elabora la entidad se enfatizaba solo lo positivo y no los problemas que enfrenta el sector productivo.

Acevedo se defiende argumentando que intentó liderar una UIA federal, con representación femenina en cargos con poder; que siempre defendió y cuestionó las políticas que afectan al sector productivo.

Lo cierto es que en la entidad fabril, a pesar de que tiene un nuevo presidente surgido por una lista única, no todos están conformes con esta designación. Aunque, al igual que el oficialismo, saben que estar unidos es lo que les permitirá cuidar por sus intereses. Se apostó a contar en los cargos directivos con dirigentes con miradas diferentes y ponen como ejemplo, a Guillermo Moretti, un industrial santafecino que siempre defendió las políticas lideradas por los gobiernos de los Kirchner.

Funes de Rioja, por su parte, dejó pasar las críticas que públicamente efectuara el titular del BICE, pero desde los sectores afectados en la UIA contraatacaron acusándolo de “querer debilitarnos porque en el Gobierno saben que vamos a jugar más fuerte”.

En lo inmediato, la preocupación de los empresarios se orienta a apuntalar la gestión del ministro de Economía, Martín Guzmán, en el sentido de evitar un default con los organismos multilaterales de crédito. En este objetivo se aúnan tanto los empresarios nacionales como los directivos de las empresas multinacionales, ya que una situación de incumplimiento complicaría a todos.

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