Ultimátum de Aerolíneas al gobierno: deja de volar si en 3 meses no aumentan tarifas
Si la nueva YPF oficialista podía entrar en coma con un triunfo de Rajoy en España, otra empresa de ese origen -Aerolíneas Argentinas, del Grupo Marsans- apresura su despegue del país con la victoria de Rodríguez Zapatero: ayer, en acto que ofende a los Kirchner, sus dirigentes le advirtieron al gobierno argentino que dejan de volar a menos que les permitan aumentar las tarifas o reciban un subsidio por el combustible que consumen. Ultimátum, obvio. Aunque antes le comunicaron al canciller español (Miguel Moratinos) que interceda ante Cristina de Kirchner amparándose en que la temporada veraniega fue desastrosa para la empresa, justamente en los meses en que estas compañías hacen reservas para afrontar los tiempos más complicados del invierno (se dice que llegaron a perder un millón de dólares por día). Nadie cree demasiado en la gestión oficial del "gobierno amigo", tampoco en la modificación de tarifas -un anticristo para Guillermo Moreno-, pero cuesta suponer que los sondeos con el Grupo Cirigliano o el de Eduardo Eurnekian puedan, finalmente, devenir en el nuevo servicio aéreo que tan penosamente hoy se presta en la Argentina.
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Miguel Angel Moratinos
En el mercado es un secretoa voces que el gobierno nacional habría sondeado a LAN para que -en caso de producirse una crisis grave en Aerolíneas-asumieran el rol de principal transportadora aérea del país. La respuesta fue «haremos todo lo que podamos para ayudar al gobierno a salir de una emergencia, pero no pueden pedir que pasemos de la noche a la mañana de 20% del mercado a 80%».
A pesar de competir, LAN y Aerolíneas padecen el mismo problema: el combustible aéreo (JP1), único no regulado del país, subió 836% desde 2001; los salarios, en el mismo período, treparon 220%, pero las tarifas fueron ajustadas un promedio de 42%.
«Así no hay ecuación que cierre», admite Pablo Querol, vocero de LAN. « Necesitamos un reajuste tarifario de manera urgente, porque no sólo se compromete el plan de inversiones sino la propia operación diaria de la compañía».
El ejecutivo cita también un estudio hecho por una empresa de tarjetas de crédito, en el que compara el costo promedio por milla volada en el mundo. La Argentina, con u$s 0,40 por milla, es el más barato del planeta; países comparables como Perú, Brasil, Chile o Colombia tienen un costo promedio de u$s 1,60 por milla. Así, un Aeroparque/Córdoba cuesta promedio u$s 90 ida y vuelta; Santiago de Chile/ Concepción (trayecto similar), u$s 240.
Por eso, Gerardo Díaz Ferrán -que a su condición de accionista de Marsans le suma la presidencia de la influyente central empresarial española CEOE-habría mantenido una reunión con el canciller Moratinos en la que poco menos que le habría implorado que interceda ante el gobierno argentino. Si el funcionario del reelecto socialismo atiende el ruego de Marsans, se sabrá dentro de pocos días.
Mientras tanto, el controvertido secretario de Transporte Ricardo Jaime insistiría-con la «opción Cirigliano-»: se sabe que el Grupo Plaza es el candidato del funcionario cordobés devenido patagónico para reemplazar a los españoles al frente de Aerolíneas.
Sin embargo, el accidente sufrido por un micro de El Rápido Argentino, controlada por la familia Cirigliano, hace al menos por estos días casi impensable el impacto social que tendría semejante recambio.
También hay otros empresarios (el grupo de Eduardo Eurnekian, el ex Torneos y Competencias Carlos Avila) que habrían sido sondeados por funcionarios de diversas áreas como posibles « continuadores» de Marsans. Mientras tanto, el mercado aéreo argentino corre serios riesgos de desaparecer. A este cúmulo de problemas debe sumársele que desde el 1 de marzo los siete gremios de Aerolíneas Argentinas dejaron de discutir «paz social a cambio de más inversiones» para abocarse a su actividad principal: pedido de aumentos salariales en línea con la inflación «real» (no la del INDEC).




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