Es "vox populi" el paquete de medidas de estímulo que está por anunciar el presidente Bush para impulsar la economía. También es «vox populi» que este paquete está orientado básicamente a favorecer a los tenedores de acciones y al sector de la economía de ingresos más altos. Tradicionalmente, el más mínimo rumor sobre una rebaja impositiva a los dividendos hubiera disparado un rally. Sin embargo, esta vez tenemos un paquete formidable de medidas que pasará sin ninguna oposición por el Congreso y el mercado no sólo no es capaz de "adelantar" las buenas nuevas, sino que además sigue perdiendo terreno día a día. Acá no es cuestión de explicar por qué (lo hemos hecho innumerables veces, citando guerra, desconfianza, suba del oro y del petróleo, huida hacia el efectivo de las monedas extranjeras y tasas de muy corto plazo); el punto es que el mercado baja en lugar de subir. Con apenas un par de ruedas para terminar el año, los dados ya están echados y, si bien es cierto que estamos lejos de los mínimos que se marcaron en la primera semana de octubre, los precios de las acciones apenas repuntaron 6% desde entonces (medidos con el S&P 500, el compuesto del NYSE o el Rusell 2000). Si las próximas dos ruedas no mejoran sustancialmente la situación, este mes de diciembre quedará como el peor desde 1931. Muchos -mirando los números de la economía real- piensan que es una locura esto de comparar lo que está pasando en el mercado bursátil, con lo que aconteció durante la peor recesión en la historia de los EE.UU. Sin embargo, desde el período 1929-1932 que las acciones no bajan durante tres años consecutivos. El mercado tiene muchas veces razones que los economistas son incapaces de ver. La rueda del viernes poco o nada aportó con el Dow retrocediendo 1,53% para quedar en 8.303,78 puntos.
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