La conducción de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) recibió ayer la mejor noticia en mucho tiempo. El traspaso del organismo recaudador desde Economía a la Jefatura de Gabinete viene con un valor agregado: habrá un aumento en el presupuesto que maneja el titular de la AFIP de aproximadamente 150 millones de pesos, con lo que por primera vez en la historia las partidas del organismo superarán los mil millones de dólares y alcanzarán los u$s 1.100 millones. La confirmación de la suma que se le girará a la AFIP fue dada ayer al propio titular de la repartición Héctor Rodríguez desde Gabinete, con la aclaración de que se trata de un «premio» por el proceso de reestructuración que el organismo recaudador viene implementando desde diciembre del año pasado y que estará terminado antes de marzo. Estos fondos se destinarán a mejorar los salarios de los principales inspectores del organismo, para equipar técnicamente a la AFIP y para lanzar la «tercerización» del cobro de impuestos para un millón de contribuyentes.
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Esta política fue bendecida ayer por el equipo español comandado por el director general de la Agencia Estatal de Administración Tributaria de España (AEAT), que viene a analizar y dar su veredicto sobre la situación de la AFIP y del proyecto de reforma tributaria. Según los técnicos que comenzaron a trabajar ayer, y que hoy harán una presentación oficial, el régimen fiscal argentino debe mejorar sustancialmente la situación técnica y de recursos humanos. Los fondos extra que recibirá la AFIP tienen ya un destino fijo y concreto. Como el organismo está a punto de ponerse al día con todos los múltiples acreedores que venía postergando desde hace varios años (servicios públicos, alquileres de agencias, sueldos de contratados, etc.), el dinero se utilizará para dos causas: equipamiento técnico e informático y de tercerización del cobro, y la implementación de un sistema de premios y castigos para los inspectores.
El primer proyecto implica el lanzamiento del proyecto de cobro de impuestos vía Internet o «Home Banking» para la totalidad de los contribuyentes y tributos, que estará listo para el próximo vencimiento de presentaciones y liquidación de las declaraciones juradas y pagos de Ganancias y Bienes Personales de abril y mayo próximo. Además los fondos se utilizarán para concretar el anunciado proyecto de «tercerización» del cobro de impuestos, idea lanzada por Rodríguez y apoyada por Colombo y que debería estar instrumentándose dentro del primer semestre de 2001. Básicamente se trata de otorgar a terceros el cobro de los impuestos que pagan los pequeños contribuyentes y los monotributistas, aproximadamente un millón de personas y pequeñas empresas. El segundo destino del dinero que aportará Gabinete será para mejorar la situación de unos 500 inspectores y fiscalizadores de la AFIP, sobre los que caerá la responsabilidad de integrar el próximo cuerpo del organismo que deberá controlar la situación de los mayores 100.000 contribuyentes del sistema impositivo argentino. Este cuerpo, integrado en su mayoría por personas que ya están dentro del organismo, mantendría el sueldo de 1.500 pesos mensuales de promedio pero tendrá un régimen especial de horas extra y comisiones por ajustes que se le puedan hacer a potenciales evasores impositivos. Se estima que podrían cobrar unos 2.000 pesos extra mensuales con lo que superarían los 3.500 pesos de retribución, siempre en efectivo. La promesa del Ejecutivo es que si hay resultados concretos dentro de estos cuadros, habrá un incremento en los porcentajes de las comisiones. Además la AFIP sería el organismo modelo que tomará Colombo para implementar el sistema de «premios y castigos» que se reglamentó la semana pasada a partir del decreto de «Reforma del Estado» que el propio jefe de Gabinete lanzó en la Casa de Gobierno el jueves 25 de diciembre.
El sistema, adelantado ayer en exclusiva por el secretario de Hacienda, Mario Vicens, a este diario, se basa en que si hay reducciones en el gasto y mejoras en la eficiencia se otorgarán algunos «bonus» por productividad a los empleados de todas las categorías. Este «bonus» dentro de la AFIP no alcanzaría a los inspectores, ya que éstos tendrían su propia política de retribuciones.
Los dos destinos del dinero se someterán al veredicto del equipo de funcionarios españoles de la AEAT que en estos días analiza la situación del sistema impositivo argentino. Los europeos comenzaron ayer su tarea al participar del programa de reuniones con pares argentinos en el Salón Tacchi del segundo piso del ex edificio del Banco Hipotecario, frente a la Plaza de Mayo. Allí hablaron Fernando Días Yubero, presidente del Grupo de Trabajo de Relaciones Internacionales; Julio Bermejo Hernando, subdirector general de Aplicaciones del Departamento de Informática Tributaria, y Jesús Gascón Catalán, subdirector general de Verificación y Control Tributario del Departamento de Gestión Tributaria. Todos estos anticiparon en 24 horas la llegada del director general de AEAT, Ignacio Ruiz-Jarabo Colomer y en la jornada de ayer hubo una recomendación por parte de los españoles: mejorar la situación del personal de la AFIP. Según su visión, uno de los aspectos sobre los que más debe trabajar el Ejecutivo dentro del organismo recaudador es en la política de selección, medición de efectividad, entrenamiento y estructura salarial de la AFIP. Para hoy, y luego de la presentación pública de Ruiz-Jarabo Colomer, se concretará la segunda jornada con el análisis de la situación informática y tecnológica de la AFIP. Aparentemente, el aspecto donde los españoles más retraso encuentran dentro del organismo recaudador.
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