Un trimestre con más sinsabores que alegrías
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La Bolsa de Tokio registró ayer un leve retroceso en el índice Nikkei, como consecuencia del pesimismo empresarial en el futuro económico del país que reflejó un informe oficial. Al término de la jornada, el índice Nikkei perdió 61,84 puntos (0,48 por ciento) para cerrar en 12.937,86 puntos, mientras que el indicador general Topix, que agrupa a los valores de la segunda sección, perdió 8,89 puntos y se situó en 1.268,38 puntos. Según los analistas, aunque el mercado abrió en alza tras la subida de Wall Street del viernes pasado, los inversores dejaron de vender tras conocerse un informe del Banco de Japón que señaló un aumento en el pesimismo empresarial durante el primer trimestre del año. La subida del dólar ante el yen, hasta los 126,39 yenes, balanceó el mercado temporalmente ante la creencia de que la tendencia favorecería los beneficios de los exportadores.
BOLSA DE LONDRES
BOLSA DE SAN PABLO
Lo de ayer fue sólo un punto más y no cambia significativamente el mapa de lo que venimos viviendo a lo largo de los últimos tres meses. Básicamente un mercado que a fines de diciembre comenzó a recuperar el optimismo y para los primeros días de febrero nuevamente entraba en la senda descendente. Si bien no se han alcanzado los mínimos del año pasado, el desánimo entre quienes ven las cosas del lado negativo es más grande que lo que era entonces. Desde lo interno el recrudecimiento de las acusaciones de corrupción contra el Ejecutivo, y la desvalorización del real, que obedece no sólo a la crisis argentina y la turca (como muchos gustan de decir), sino también a las mismas expectativas de la economía local. Seguramente el mercado habrá de recuperarse en algún momento, pero da la sensación que los ánimos tardarán mucho más.
BOLSA DE CHILE
BOLSA DE MEXICO
La economía es una de las más fuertes de Latinoamérica. El mercado bursátil uno de los más maduros y sus acciones cotizantes en otras plazas, las más populares entre los inversores norteamericanos. A pesar de esto, hablamos de la Bolsa que se comporta de manera más independiente a los vaivenes del mercado neoyorquino. La política, la que experimentó el salto más importante del continente con la derrota "ordenada" del PRI. La moneda, sin ninguna duda la más fuerte en Latinoamérica (no hay que olvidar que es flotante). Y sin embargo, hace ya casi dos años que esto no alcanza para impulsar los precios locales. Si todo está bien, ¿qué pasa? La respuesta es difícil y fácil a la vez. El mexicano es un mercado que creció "mirándose el ombligo", olvidándose de incorporar a los millones de pequeños inversores que hay en el país. Esto se puede arreglar, pero tal vez sea tarde.




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