Si, como tantas veces se ha dicho, el dinero es la "sangre" del sistema financiero, las Bolsas norteamericanas necesitan una transfusión urgente, sin importar quién sea el dador o qué enfermedades haya contraído. Más adelante, veremos cómo solucionamos los problemas inmunológicos, éticos, etcétera. ¿Hace falta aclarar que ayer se registró, con apenas 1.048 millones de papeles negociados en el NYSE, el volumen más bajo en lo que va del año? Suponemos que no. ¿Por qué ocurrió esto? Difícil decirlo. Es claro que no fue porque los inversores se lanzaran de lleno sobre otras alternativas de inversión. De hecho, si bien el precio del petróleo tocó antes de la apertura del mercado bursátil u$s 126,33 por barril, cerró con una baja de 1,4% en u$s 124,23 (algunos apuntaron a que el terremoto en China podría reducir la demanda -que ya está 4 por ciento por debajo de los niveles de 2007-, pero la baja tuvo más "olor" a una "cuestión técnica" que a cualquier otra cosa).
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Por su parte, los demás commodities tuvieron comportamientos entremezclados, con el cobre ganando terreno, los cereales retrocediendo, etcétera. Tal vez, podríamos pensar que se privilegio la inversión en el exterior, pero la levísima merma que tuvo el dólar ante la canasta clásica de monedas sugiere que no hubo una "fuga" de capitales (en el premarket subió 0,7% y terminó la jornada retrocediendo 0,2%). La inversión de renta fija tampoco pareció acaparar el interés, ya que tanto los treasuries de corto como los de largo terminaron el día en baja (la tasa de 10 años trepó a 3,797% anual).
Puestas así las cosas, habrá que pensar que no hubo volumen, simplemente porque no hubo interés, confianza o como se lo quiera llamar a eso que hizo que los inversores se mantuvieran a un costado. Claro que el bajo volumen tuvo una contracara y es que fue relativamente sencillo para cuatro o cinco optimistas impulsar 1,02% al Dow hasta 12.876,31 puntos. No sorprendetemente, lo mejor pasó por el sector financiero ganando 1,78 por ciento, seguido del tecnológico; y lo peor, el energético. Veremos hoy si la suba se confirma o no.
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