Los carniceros uruguayos, que atraviesan una seria crisis por falta de carne, comenzaron a presionar a su gobierno para que autorice la importación del producto desde la Argentina, suspendido desde el accidente con aftosa en Tartagal, Salta.
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La Unión de Vendedores de Carne (UVC) de Uruguay reclamó al gobierno que se habilite de manera urgente la importación de carne bovina desde la Argentina, para lograr una rebaja en el precio y evitar que continúe el cierre de los comercios. La importación de 60 toneladas de algunos de los cortes más requeridos por la población repercutirá en una baja de 18 por ciento en el precio de la carne para el consumo, señaló la asociación en una solicitada en los medios de prensa. La carne argentina tiene en la actualidad un precio 15 por ciento inferior a la uruguaya, afirmó el presidente de la UVC, José Grella.
«Eso permitiría bajar alrededor de 14% el precio de venta de los cortes cadera, lomo y nalga, y atraer nuevamente al consumidor, que redujo sensiblemente su demanda en virtud del alza de la carne vacuna por parte de los frigoríficos», sostuvo, en tanto, el vicepresidente de los carniceros, José Rodríguez.
En Uruguay, el final del invierno austral es el momento de menor oferta de bovinos prontos para la faena, y los frigoríficos locales favorecen la demanda del exterior, situada en 258.000 toneladas al cabo de 2002 y 183.000 toneladas en los primeros siete meses de 2003. «La carne es lo más barato que tenemos los uruguayos», dijo Rodríguez. Los carniceros reclamaron al gobierno de Jorge Batlle que, en caso de que no se permita la importación, al menos el gobierno apruebe una rebaja temporal de los impuestos para que la carne «sea accesible a toda la población».
La carne bovina es la base de la alimentación de los uruguayosy su precio sufrió sucesivosaumentos en las últimas semanas, debido a la mencionada escasez de ganado pronto para el consumo. Siete carnicerías de Montevideo, donde reside la mitad de los 3,3 millones de habitantes del país, cerraron definitivamente debido a la caída de ventas.
La autorización para importar carne desde la Argentina está aparentemente retrasada a la espera de una respuesta de las autoridades sanitarias de Estados Unidos y Canadá, agregó Grella.
Ambos países son los principales destinos para las exportaciones de carne bovina uruguaya, pero los negocios podrían sufrir inconvenientes si Uruguay importa carne desde la Argentina, «algunas de cuyas provincias pueden no estar totalmente libres de aftosa», dicen los uruguayos.
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