El grupo local Albanesi, que hace algunos meses se había quedado con la Central Térmica Piedrabuena (en Bahía Blanca), cerró ayer la compra de Generación Mediterránea, la empresa propietaria de la central térmica Modesto Maranzana, ubicada en Río Cuarto, Córdoba. La central era propiedad a su vez de Prisma Energy, una de las firmas acreedoras de la fallida energética estadounidense Enron. El precio que pagará Albanesi rondará los u$s 8 millones. La operación es una más que confirma la tendencia que indica que cada vez más empresas locales se quedan con activos energéticos de holdings extranjeros, ávidos de desprenderse de ellos. Sería en el futuro el caso de la participación de la propia Enron en TGS, actualmente propiedad del Citigroup, que la tomó como parte de pago de la abultada acreencia del grupo texano con la mayor entidad financiera del mundo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por su parte, Albanesi se convierte con esta operación en uno de los cinco principales generadores térmicos de la Argentina, con una capacidad de producción de 700 MW, que representa 7% de la potencia térmica instalada en el país. Entre otras, la superan AES, Central Costanera y Central Puerto Nuevo.
Por el apellido que lleva, no es difícil rastrear el origen de la central vendida ayer. La misma fue construida por la alimentaria Arcor (la familia Maranzana es una de las fundadoras del grupo de Arroyito, Córdoba) en 1995; posteriormente, como parte de un proceso de reorganización que hizo que la empresa de Luis Pagani se desprendiera de todo lo que no estuviera directamente vinculado con su «core business», fue vendida en 2001 a Enron. La crisis terminal de esta empresa (que fue la primera gran estafa contable de la historia reciente, seguida más tarde por escándalos como el de Parmalat y WorldCom) hizo que la tomara Prima con el único propósito de convertirla en «cash» y recuperar parte de su acreencia.
Tiene una capacidad de producción de 70 MW, con dos unidades de generación de ciclo combinado, que funcionan a gas, y que pueden utilizar gasoil como combustible alternativo. «Creemos que este año puede haber dificultades de provisión energética, pero vemos el panorama mucho más ordenado que el año pasado. Por caso, ya están programándose y anunciándose los cortes a Chile, no como en 2004 que fueron sorpresivos», dijo a este diario Armando Losón, presidente y accionista mayoritario de la firma que fundó su abuelo Rafael Albanesi en 1929. El empresario admitió que, de tener que funcionar sus centrales a gasoil, «nuestra rentabilidad caería entre 7% y 8%». Losón reconoció también que «estamos mirando otras oportunidades, dentro de este panorama de empresas extranjeras que quieren vender sus activos en el país. Pero miramos sólo los sectores generación de energía, gas y transporte de gas».
Los activos que integran su holding son -entre otros- Central Térmica Piedrabuena, Alto Valle del Río Colorado, Albanesi de Venezuela, Petrocoral CA y Bodega del Desierto (Colonia 25 de Mayo, La Pampa). Petrocoral, su filial radicada en Venezuela, participa en la producción de hidrocarburos en el exterior. Su facturación para 2005 rondaría los $ 540 millones.
Dejá tu comentario