1 de septiembre 2008 - 00:00

Vende gobierno orgullo de recaudación y oculta que no crece el crédito

El ministro Carlos Fernández se apresta a anunciar otro fuerte incremento de la recaudación impositiva: cerca de $ 25.600 millones en agosto. Tras el paro del campo, ahora las retenciones a las exportaciones pasaron a ser el motor de los ingresos. El IVA sufre aún el menor crecimiento de la economía. Pero un dato que seguramente no se mostrará en Casa de Gobierno es el del estancamiento de los créditos. Crecen solamente -y no demasiado- los que los bancos otorgan a cortísimo plazo. El mediano y el largo plazo siguen sin existir en la Argentina. Es entendible cuando, del otro lado, el público tampoco se vuelca masivamente a las entidades a inmovilizar sus fondos por más de 30 o 90 días.

Martín Redrado
Martín Redrado
El crédito al sector privado creció menos de $ 900 millones en agosto, cuando venía aumentando más de $ 3.000 millones hasta mayo, antes de que recrudeciera la crisis financiera local. Las tasas bajaron, pero sólo para las líneas de cortísimo plazo, como descuento de cheques o adelantos en cuenta corriente.

Este es el tercer mes en el que el crecimiento del crédito fue apenas discreto, con incrementos que sólo alcanzan 1%, cuando el ritmo de incremento superaba 3% a 3,5% mensual. Los préstamos al sector privado aumentaron en los últimos 30 días (tomando como base el 22 de agosto, última información disponible) desde $ 60.591 a $ 61.432. Los bancos se mantienen con extrema cautela, a pesar de que recuperaron depósitos, sobre todo de inversores institucionales en los últimos 60 días, y que las tasas para captar fondos también bajó sensiblemente. De hecho, la BADLAR (plazos fijos que pagan a los grandes inversores) bajó de 18%, en el peor momento de la crisis a fin de mayo a 12,5% la semana pasada.

Sin embargo, nadie quiere hoy arriesgarse y la postura es mantener todo lo posible posiciones de elevada liquidez. Por eso, los bancos financian y bajan tasas sólo para líneas cortas, bajo la atenta mirada del BCRA dirigido por Martín Redrado.

Una de las líneas en donde más se nota la decisión de aflojar el ritmo crediticio es en la de préstamos personales.

La suba en agosto de este rubro llegó apenas a 1,3% y fue superada por el financiamiento a la compra de automóviles (prendarios), que mostró un incremento de 2,4%, o incluso por los préstamos hipotecarios (1,8%), que en su mayoría otorga la banca pública. Las líneas para empresas suben menos de 1% en promedio.

  • Menor ritmo

    Los depósitos del sector privado, en tanto, también bajaron drásticamente su ritmo de aumento, tras la fuerte recuperación que se había notado en parte de junio y en particular julio, sobre todo por la fuerte suba de las tasas de interés. Hasta el 22 de agosto, en los últimos 30 días el incremento apenas fue de 0,7%, con caída en depósitos a la vista (1,9%), pero aumento de 3,3% en plazos fijos.

    No será fácil que sigan aumentando las colocaciones a plazo, ya que la tasa de interés bajó sensiblemente, a 12,5%, y es muy negativa en términos reales al no equiparar los niveles de inflación. Por eso, es de gran importancia lo que vaya a suceder con el dólar en los próximos meses. Mientras la cotización se quede quieta, no habrá mayor movimiento en los depósitos.
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