Vicentin: en sólo nueve días habrían desaparecido $60.800 millones de su patrimonio

Economía

Según los números aportados por la empresa, entre fines de enero y principios de febrero se habrían evaporado, además, unos $100.000 M en materia prima y productos elaborados. "Va camino a la quiebra", adelanta Sergio Arelovich, el profesional sugerido por el Nación para evaluar las cuentas.

La información es contundente y está basada en el balance de sumas y saldos a fin de cada mes de Vicentin y que la propia empresa le presentó al juez que lleva adelante el concurso de acreedores. Según el informe elaborado por el veedor, Sergio Arelovich, en sólo nueve días comprendidos entre el 31 de enero y el 9 de febrero de este año -es decir, apenas un día antes de que solicitara el concurso de acreedores- la compañía se habría despatrimonializado en $60.822 millones.

Según el cuadro contable que integra el informe elaborado por el veedor sugerido por el Banco Nación y los gremios que nuclean a los trabajadores de la agroexportadora, el 31 de enero pasado contaba con un patrimonio neto de alrededor de $63.300 millones, nueve días después su patrimonio era de $2.842 millones.

“La información la aporta la empresa y mi papel como veedor es mostrar el estado de situación y a partir de eso el juez tendrá que tomar una resolución. Claramente una despatrimonialización de la compañía. Al mismo tiempo en el rubro bienes de cambio y materias primas que está integrado por productos elaborados y granos, hay también una diferencia de más de $100.000 millones en el mismo lapso de tiempo, es decir nueve días” explicó Arelovich en diálogo con Ámbito.

En concreto, según marca el veedor en ese breve lapso de tiempo se esfumaron miles de millones de pesos en materia prima por procesar y productos ya terminados. “Está todavía bajo investigación e incluso así lo refieren la AFIP y el Banco Nación, la empresa continuaría exportando a través de terceros luego del concurso de acreedores”, detalló Arelovich.

En este marco el veedor también remarca en su presentación la necesidad de que el Grupo Vicentin sea analizado en su conjunto, incluso le asigna una figura de la biología: “La empresa concursada forma parte de una estructura rizomática, por lo cual entender la llegada a la situación de cesación de pagos aducida no es posible concentrando la mirada sólo sobre una de las raíces o yemas”, remarca el informe.

“Ninguna conclusión definitiva sobre las causas que llevaron a la cesación de pagos de la concursada será posible de ser construida con solidez, analizando sólo un nodo de esta red. Debe ser la red corporativa el objeto de investigación, la estructura rizomática y con ello el flujo de operaciones, la savia expresada en términos monetarios. El conjunto complejo y vasto de transacciones entre las compañías que la conforman, los préstamos otorgados y recibidos entre ellas, los contratos explícitos o implícitos de uso de instalaciones, logística, transporte, almacenamiento, operaciones de crushing, contratos de comodato y façon, acuerdos con terceros, cesión de derechos, etc., expresa una elevada intensidad de operaciones intrafirma, nodo con nodo en doble dirección”, explica.

Consultado por el futuro de Vicentin, teniendo en cuenta el estado actual de la causa, la respuesta de Arelovich es tan contundente como su informe. “Si todo sigue así, Vicentin va a la quiebra o a una quiebra virtual en donde se desguacen sus activos y en ese escenario los acreedores y los trabajadores seguramente serán muy perjudicados”, concluyó.

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