Violencia inusitada

Economía

Los nervios atraviesan cualquier blindaje y perforan las zonas más tranquilas. Ayer en la región metropolitana estallaron dos focos inusitados de violencia. Una manifestación de maestros, etnia pacífica si las hay, terminó en Capital Federal con heridos y detenidos cuando intentaron ingresar a la Legislatura porteña para quejarse de Mauricio Macri. En Lomas de Zamora, dos bandas de sindicalistas de la construcción se enfrentaron, por un entuerto electoral, con armas pesadas y con la misma rabia de los gremialistas de hace 35 años. Estos estallidos no son tendencia, por eso sorprenden, en especial, al ver que trabajadores empuñan armas para enfrentar a otros trabajadores.

Mauricio Macri endureció la postura con los docentes porteños, que hoy realizarán la segunda jornada de paro de actividades y anunció que descontará los días de protesta. Los gremios que agrupan a los maestros de la Capital Federal vienen demandando un aumento salarial que se sume al 24% que se les otorgó este año. Pero el propio Macri les dijo el martes, personalmente, a los sindicalistas que no disponía de fondos. A cambio, se habló de conciliar una suba para febrero próximo, propuesta que los docentes rechazaron ratificando el paro que comenzó ayer con alto acatamiento y una marcha de protesta que terminó con incidentes entre los manifestantes y la Policía.

Para el Gobierno porteño, el reclamo se suma a otros que considera son una embestida del kirchnerismo contra su gestión, a pesar de lo cual Macri recibió a los sindicalistas que le solicitaron la reunión con la intención de llegar a un acuerdo que no fue posible. Además, la administración porteña considera que, de pactar cualquier aumento ahora con el sector educativo, le significaría extenderlo a los médicos municipales y a todo el plantel de la Ciudad.

Ayer, los docentes intentaron ingresar a la Legislatura porteña, donde iba a reunirse la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Allí hay proyectos de los bloques opositores al macrismo que pretenden reasignar partidas presupuestarias y volcarlas al aumento para los maestros, como por ejemplo el dinero asignado para el pago de intereses de deuda. El macrismo no dio quórum y la comisión no se pudo reunir, a la vez que los docentes que iban a ser atendidos en esa reunión llegaron cuando ya se había levantado. De todos modos, los maestros, que se habían concentrado a dos cuadras de la Legislatura, en la peatonal Perú al 100, intentaron ingresar a la casa y se encontraron con las puertas cerradas, tras lo cual decidieron marchar hacia el Ministerio de Educación, a unas cuadras del lugar, en la avenida Paseo Colón. En el camino, los manifestantes se encontraron con un cordón policial que les impedía el paso, lo que generó una escaramuza en la que fue detenido un docente por «resistencia a la autoridad» y otros resultaron heridos.

  • Acusaciones

    El titular de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), Francisco Nenna -cercano al kirchnerismo-, acusó al Gobierno porteño de « desconocer los reclamos docentes» y «destruir la educación pública».

    Hoy los sindicalistas insistirán con «caravanas en el sur de la ciudad, en Soldati, en Mataderos, en La Boca, en Lugano, en los lugares donde más hace falta la educación pública», según advirtió Nenna desde un escenario que se levantó frente a la Jefatura de Gobierno para dar curso a un acto de protesta.

    «Nosotros estamos trabajando desde la semana pasada en la Legislatura de la Ciudadpara la reasignación de partidas que no han sido ejecutadas», dijo el gremialista como si la administración del Presupuesto porteño fuera competenciagremial y no del Ejecutivo.Hoy, cuando está previstala sesión ordinaria del cuerpo, el kirchnerismo tiene programado hacer manifestaciones en defensa de los docentes, aunque anoche se evaluaba la posibilidad de que no se realizara el debate.

    Si bien el macrismo no acompañará ninguna propuesta que cambie el destino de las partidas a pedido de cualquier legislador, la oposición hasta podría abroquelarse en torno a semejante proyecto en desacuerdo con la gestión de Macri, que de todos modos reúne 27 votos de los 60 en el recinto, pero carece de quórum propio.

    La administración macrista, por otra parte, redobló las medidas contra los sindicalistas prometiendo el descuento de los días de paro y la extensión de las clases para recuperar los ocho días que por ahora van del año con las aulas cerradas por reclamos salariales. Ayer el acatamiento de la medida gremial fue alto, más de 70% según el Gobierno porteño y 95% según los sindicalistas, en los establecimientos de educación pública exclusivamente.
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