Frente a la dispersión que presenta el voto moderado para las próximas elecciones del domingo 27 de abril, vale analizar cuán ha sido el comportamiento de esta franja del electorado a partir de 1983. La crisis de credibilidad de la dirigencia política y las agrupaciones que los han contenido hasta ahora estaría explicando que el voto de centro, conservador, moderado -el fenómeno de la UCeDé del año 1989-, hoy busque canalizarse a través de candidatos tan disímiles como Carlos Menem, Ricardo López Murphy, Elisa Carrió, Gustavo Béliz y Mauricio Macri.
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El análisis de este sector a partir de la elección presidencial de 1983 se debe comenzar en marzo del 1973 cuando la Alianza Popular Federalista que llevó a Francisco Manrique (14,91%), sumado a la Alianza Republicana Federal del brigadier Martínez (2,92%) y Nueva Fuerza fogoneada por Alvaro Alsogaray (1,97%), reunió casi 20 por ciento de los votos. Frente a éstos, la UCR sumó 21,29 y el Frejuli 49,53 por ciento, cancelando la doble vuelta imaginada por Lanusse-Mor Roig.
Cuando se reinstaura la democracia en 1983, son muchos los de este sector que apuestan nuevamente a aquellos resultados obtenidos por Manrique, que completa la fórmula presidencial con el sanluiseño Guillermo Belgrano Rawson, llevado por la Alianza Federal. En la Capital encabezó la lista de diputados nacionales Eugenio Aramburu -hijo del ex presidente asesinado-, y ya Juan Carlos Lynch presidía a los conservadores porteños. Muchos pensaron que se repetiría el resultado de 10 años antes. Fracasan. Todos los votos juntos de este sector que se expresa a través de varias manifestaciones políticas no llega a 1 por ciento del total.
Sin embargo en 1989 el electorado nacional, agrupado en dos alianzas disímiles, da un vuelco y saca 1.796.913 votos (10,70%). La Alianza de Centro lleva de candidatos a Alsogaray-Alberto Natale (UCeDé uno y Demócrata Progresista el otro), que saca 6,20%, y la más extraña Confederación Federalista Independiente de Eduardo Angeloz-María Cristina Guzmán (UCR y Movimiento Popular Jujeño), que alcanza 4,50 por ciento. La presidía Roberto Ulloa, fundador del Partido Renovador de Salta, capitán de navío retirado y ex gobernador de facto designado por el Proceso Militar. Carlos Menem asumía el 9 de julio de 1989 ante la renuncia de Raúl Alfonsín que recién debía completar su mandato cinco meses después, el 10 de diciembre.
• Reelección
En 1995 es reelecto Menem y los partidos de esta franja que lo llevaban en sus boletas (UCeDé, Federal, Acción Chaqueña, Frente Recuperación Etica, Movimiento Popular Chubutense, Movimiento Popular Jujeño, Renovador de Salta, Bloquista y Frente de los Jubilados) sumaron 880.516 (4,85%). Fuerza Republicana de Tucumán va sola (79.609 votos y 0,44%), en tanto que los demócratas de Mendoza y el Pacto Autonomista Liberal de Corrientes no llevan fórmula presidencial.
Cuatro años después, la Alianza impone la fórmula Fernando de la Rúa-Carlos Chacho Alvarez y en ella están incorporados el Demócrata Progresista, el Liberal de Corrientes y el Renovador de Salta. El Demócrata de Mendoza va sin candidato presidencial -Carlos Balter era candidato a gobernador y elige ir solo-; Acción por la República de Domingo Cavallo sale segunda y posterga al tercer lugar al PJ de Eduardo Duhalde. Es en 1999 cuando aquellos votos de diez años antes se vuelcan al cavallismo de Acción por la República, que suma 1.881.417 (10,10%). Esta elección presidencial del 27 de abril de 2003 encuentra a este electorado, disperso entre Carlos Menem (la UCeDé y ex UPAU); Ricardo López Murphy (Movimiento Federal de partidos provinciales que coordinan Natale y Balter y lleva de candidato a vice al renovador salteño Ricardo Gómez Diez); Elisa Carrió que logró subir a la fórmula como vice a Gustavo Gutiérrez, un demócrata conservador de Mendoza; Gustavo Béliz, un ex peronista porteño asociado a Néstor Kirchner; y el presidente de Boca, el empresario Mauricio Macri, flamante dirigente político.
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