6 de septiembre 2004 - 00:00

Vuelven a góndolas productos importados, pero muy caros

Vuelven a góndolas productos importados, pero muy caros
Chocolates, papas fritas en tubo, «penuts» enlatados, cervezas, adherezos o tés volvieron a instalarse en las góndolas de los supermercados en importante magnitud. Hacía 3 años que no se veían productos importados en tanta cantidad y variedad como en los últimos meses. No sólo es posible encontrar tradicionales vinos, whiskies o licores, sino, además, enlatados, conservas, condimentos, pescados, pastas secas, snaks y golosinas de variados orígenes como México, Israel, España, Estados Unidos, Suiza y Japón, entre muchos otros.

Se trata de un retorno especial para los híper. Evidentemente, no se busca con los importados restar mercado a los productos nacionales, porque cuestan hasta 580% más caros, sino captar un mercado muy reducido de consumidores.

Los importados, que fueron tan extendidos en cuanto a presencia en los súper durante la convertibilidad, desaparecieron por completo en los primeros 8 meses de 2002. Luego recompusieron posiciones tímidamente hasta lograr en el último bimestre imponerse hasta como «sector» diferenciado dentro de los híper.

«Cuando se devaluó, la suba del dólar provocó, por un lado, dificultades para importar, pero, al mismo tiempo, la oferta de productos nacionales se redujo», explicó Gualberto Arrúa, consultor de mercados, y agregó: «En casi todas las categorías se produjo una retracción de la oferta disponible de productos para la venta de al menos 30%. Con esto quedó abierta una oportunidad de negocio: un nicho de artículos premium, que vuelven a cubrir los importados ahora».

Los importados no reaparecieron masivamente en almacenes ni minimercados todavía. Ni siquiera lo han hecho en todos los supermercados del país. Tampoco volvieron a las góndolas en cantidad y calidad como en los '90.


• Sin competencia

«Están muy caros para los consumidores; no se compran como antes. El comprador se da un gusto, pero estos productos no compiten en precio con los nacionales. En alimentos, se compran mayoritariamente los productos locales», explicó la presidenta de Adecua, Sandra González.

Una de las características actuales de los importados es que las marcas varían y no se reponen en el transcurso de la semana. Por caso, el stock de cerveza inglesa que se vendía hace tres semanas en un súper ubicado en la porteña avenida La Plata, no fue repuesto y un supervisor del local negó recibir en el futuro la mercadería. «Ahora
se la reemplazó por una marca japonesa y otra alemana», dijo.

Para González, el retorno de los importados
es especialmente marcado en el último mes y medio.

De acuerdo con Arrúa, «el mercado de las marcas premium siempre estuvo vigente. Los gerentes de los supermercados antes viajaban y cerraban importaciones a largo plazo,
por períodos de un año, por ejemplo. Las importaciones eran continuas. Ahora viajan varias veces en busca de oportunidades, posiblemente por incertidumbre del futuro del dólar».

En esas búsquedas de mercadería fuera del país se traen containers y se pone a prueba el éxito de ese producto en los salones de venta.

«Es más lógico lo que pasa ahora que lo que pasaba antes. Que ahora haya un sector sólo de importados,
acerca a la Argentina a otros países latinoamericanos, donde tiene lugar una fragmentación del consumo producida por ingresos dispares», explicó el consultor. Seguramente esta última es la razón que hace que puedan convivir en los súper -como se comprobó tras un relevamiento propio-, a metros de distancia, un paquete de 25 saquitos de té a menos de $ 2 y otro a más de $ 13.

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