Los bonos en pesos se convirtieron en la gran sorpresa del canje. No sólo el Cuasi Par (que cotiza exclusivamente en moneda local) fue totalmente suscripto de entrada por AFJP y bancos, sino que también los inversores locales y del exterior demandaron de manera sostenida los nuevos bonos Par y Discount en moneda local. El principal atributo que tienen estos títulos, y que generó el interés de los inversores, es que el capital ajusta de acuerdo a la evolución de la inflación (índice CER). La apuesta de los que eligen esta opción es que en el mediano plazo (unos dos años por delante) los precios suban más que el dólar. Por lo tanto, posicionarse en activos en moneda local resultaría más conveniente, ante la apreciación del tipo de cambio real.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esta situación ya se notó claramente en el mercado bursátil y de bonos: la estrella de 2004 fueron los títulos posdefault que ajustan su capital por CER, tanto en el caso de los BODEN como los BOCON, que tuvieron subas notables superiores a 50%. El dato tal vez más curioso es que fueron los grandes inversores institucionales de los Estados Unidos quienes eligieron en una importante proporción el bono Discount en pesos, que además de ajustar por inflación tiene una tasa de interés superior a 5,50%. Los europeos no eligieron esta posibilidad, porque en general optaron por los títulos nominados en euros, opción que no podían elegir quienes tenían bonos en default nominados en dólares.
Sin embargo, este interés despertó también algunas advertencias en los últimos días. Muchos temen que este título salga a cotizar a precios demasiadoaltos, lo cual podría generaruna rápida toma de ganancias. Muchos inversores ingresaron al canje a través de compra de bonos a valores cercanos a los u$s 30 en las últimas semanas con la expectativa de vender rápido a más de u$s 35 en cuanto los bonos sean entregados el 1 de abril. «Hay que tener mucho cuidado, porque no hay que descartar ventas masivas al poco tiempo, porque en el exterior nadie querrá estar expuesto durante mucho tiempo en pesos», señaló el economista de un banco de inversión de Nueva York.
• Dólares
Ante la elección del bono en pesos, muchos inversores optaron por cubrirse de la exposición en moneda local a través de la compra de dólar a futuro en el mercado neoyorquino. Esta mayor demanda de dólares afuera también tuvo impacto en Buenos Aires, donde ayer el dólar cerró a $ 2,95 en el segmento minorista tras haber tocado un mínimo de $ 2,91 la semana pasada. Obviamente, también influyen factores estrictamente locales, como las fuertes compras del Banco Nación. La demanda de títulos en pesos generará también menor participación de la Argentina en el índice de riesgopaís para mercados emergentes que elabora el banco JP Morgan (EMBI). Ocurre que este indicador se conforma con los títulos de países emergentes que deben reunir dos condiciones: estar nominado en dólares y ser emitidos bajo legislación de países del G-7 (Estados Unidos, Inglaterra o Japón, por ejemplo). Por lo tanto, aquellos bonos emitidos bajo legislación argentina (como los Cuasi Par) y los nominados en moneda local no entran en el índice. Según las propias estimaciones del JP Morgan, la Argentina pasaría de tener un peso de 1,9% actual a 2,7%, aunque podría ser algo mayor si el grado de aceptación del canje es alto.
Dejá tu comentario