Periodista: La inflación al consumidor trepó más de lo esperado en enero, y le da la derecha a los halcones de la Fed. Un aumento de precios de 0,5% no es aceptable. ¿Volvemos a las andadas? Desde octubre no veíamos un registro tan alto.
Diálogos de Wall Street
¿Cómo queda la suba de tasas después de la inflación alta de enero, Gekko?
-
Wall Street rebota y el petróleo retrocede, aunque persiste la incertidumbre sobre la guerra en Medio Oriente
-
Escala la crisis del crédito privado en EEUU y dos nuevas empresas se suman al "corralito" de fondos
Gordon Gekko: La inflación subió más o menos lo esperado, el rango de pronósticos estaba muy abierto. Y por cierto trepó menos que lo que se temía. Se descontaba el impacto fuerte de la energía: 2%. Es un rebote después de la caída en 5 de los últimos 6 meses. Y la comida, tomada dentro y fuera del hogar, sigue percutiendo. Pero la lectura es elevada aun sin esos dos componentes: +0,4%. Como usted dice, estos niveles no son admisibles. Habrá que reducirlos más. Tema importante: la inflación núcleo de servicios cayó una décima, a 0,4%. Y el costo de los servicios médicos se hundió 0,7%, lo mejor por lejos.
P.: ¿Qué quedó de la mejoría general del último trimestre?
G.G.: No se olvide que ahora se computa una nueva composición de la canasta de consumo. Diciembre originalmente dio una baja de la inflación de 0,1% y con la versión aggiornada se transformó en una suba de 0,1%. Cuando uno toma en cuenta ambos efectos, y usa un promedio trimestral para suavizar los altibajos, la inflación pierde altura, pero ya no se desacelera tan rápido. Esa es la novedad a destacar.
P.: Igual, los halcones de la Fed se lanzaron a verter declaraciones. Barkin, Harker, Logan, Williams, Bowman. Todos cortados con la misma tijera.
G.G.: Ya no quedan palomas en la Fed. Kashkari es hoy un ave de rapiña, Daly no desentona, y Gael Brainard está a punto de emigrar al Consejo Económico Nacional. Pero, como usted dice, no hay muchas discrepancias sobre lo que hay que hacer. Todos están de acuerdo.
P.: ¿Y qué hay que hacer? Más tasa y por más tiempo.
G.G.: No es lo único. Patrick Harker, de la Fed de Pensilvania, recordó que pari passu procede el endurecimiento cuantitativo.
P.: La Fed continúa recortando su cartera de bonos. No los vende, pero los amortiza. Y achica la liquidez disponible.
G.G.: Tal cual. Y por último opera un factor de restricción adicional: la apreciación probable del dólar (sobre todo, si la lucha contra la inflación se torna más encarnizada).
P.: ¿Cómo sigue el itinerario de las tasas?
G.G.: Un cuarto de punto en marzo y otro en mayo. Es lo único firme.
P.: Con eso llegamos a la tasa terminal de 5,25% como estaba marcada en el mapa de puntos de diciembre. ¿No habrá que impulsarla?
G.G.: Dependerá más de los números del mercado de trabajo que de estas vicisitudes de la inflación. Con 3,4% de tasa de desempleo, la Fed preferirá errar por exceso de tasa de interés. Si la desocupación sube, si detecta un enfriamiento en las condiciones laborales, estará más cómoda. Tiene tiempo para analizar mucha data antes de verse forzada a ir por más. Pero lo tendrá presente cuando llegue la hora.
P.: ¿Qué piensan los mercados? La efervescencia de enero se calmó. Las tasas largas retoman el alza. No es terrible, pero sí intrigante.
G.G.: En junio, las chances de otra suba de un cuarto de punto -y de llegar a 5,50% - se perciben hoy como de 51%. Un mes atrás apenas superaban 5%.
P.: Es una moneda al aire.
G.G.: Debería ser un cheque al portador.
P.: Por todo lo que uno escucha, sí. Ya hay quien habla de 6% (y antes de conocer el informe de inflación).
G.G.: Pero no hay masa crítica, porque las expectativas de inflación permanecen bien ancladas. No se duda del éxito final de la Fed. El proceso de amansamiento se hará más prolongado, sí. ¿Se pone en duda que ya comenzó? No. Por eso los halcones son muchos, pero no tan zarpados. Todos quieren más tasa, y mantenerlas altas por más tiempo, pero nadie quiere romper nada. No hay quién pida una suba de medio punto.
P.: Recuerdo a James Bullard en la antesala del mitin de enero.
G.G.: Hizo mutis por el foro desde entonces. Harker dijo hoy muy clarito que hay que insistir con el sendero de ajustes de un cuarto de punto. Es un trabajo de saturación. Y dijo más. En algún momento, este año, la tasa habrá subido lo suficiente como para dejar la política monetaria en “piloto automático” y que se ocupe ella sola de terminar la función.
- Temas
- Wall Street
- Fed




Dejá tu comentario