Durante 2004, el sector industrial operó, en promedio, a 69,7% de su capacidad instalada, nivel superior al registrado en 2003, que fue de 64,9%. En 2002 había llegado a 60% y en 2001 al peor nivel en décadas con una utilización de 48%.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde el punto de vista sectorial, los capítulos industriales que lograron un mayor uso de la capacidad en diciembre fueron la siderurgia, el refino de petróleo y la producción de papel y cartón. Por el contrario, los sectores con menores niveles de uso de su potencial productivo fueron el automovilístico (pese a que registró en 2004 un crecimiento en su nivel de actividad de 53,3%), la producción de vidrio, cemento y otros materiales para la construcción y la industria metálica mecánica.
Si bien en general la variable tuvo un buen 2004, la utilización de la capacidad instalada no mostró un diciembre positivo. En el último mes del año las empresas utilizaron 68,8% de sus plantas, en lo que representa un nivel inferior a 70,5% y 70,7% de octubre y noviembre del año pasado. Según los analistas oficiales del INDEC, la caída se debería a cuestiones estacionales vinculadas con las fiestas de fin de año y el adelanto de vacaciones, con lo cual en el primer trimestre de 2005 la situación podría volver a la normalidad.
El problema radicaría en perforar 71% o 72% del nivel de capacidad. Sucede que los sectores que más están creciendo en cuanto a su producción (automotrices y construcción), tienen aún un largo camino hasta agotar la capacidad de actividad en las plantas ya instaladas. Los rubros que más al tope de su producción están trabajando ( siderurgia y petróleo) aún no tienen en claro su situación para decidir nuevas inversiones de ampliación de sus plantas. Se supone que, luego de la salida del default y de una mejora en cuanto a la disponibilidad de crédito de largo plazo, mejores perspectivas habrá para incrementar la inversión en las plantas industriales de estos sectores.
Dejá tu comentario