25 de enero 2005 - 00:00

Zapatero a Lula: "Somos aliados extraordinarios"

Luiz Inácio Lula da Silva recibió ayer en el Palacio de Planalto en Brasilia a José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos definieron a Brasil y a España como los responsables de avanzar en el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Luiz Inácio Lula da Silva recibió ayer en el Palacio de Planalto en Brasilia a José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos definieron a Brasil y a España como los responsables de avanzar en el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió ayer ante Luiz Inácio Lula da Silva a acelerar las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) para firmar un eventual acuerdo de libre comercio. El español definió a su país y al Brasil como «aliados extraordinarios» en la construcción de este posible tratado entre los dos bloques, y aseguró que durante este año «habrá avances» en el proyecto y afirmó que «España es y será la puerta segura y la garantía efectiva de que el proceso de integración iberoamericano tiene una entrada en la UE».

Zapatero dio estas precisiones, en su segundo día de visita en Brasil, en su primera gira latinoamericana en sus 10 meses de gobierno, y que incluye también a la Argentina (a donde llegará hoy) y Chile. Según el jefe del gobierno español, el Mercosur es el mecanismo de integración «más desarrollado» que hay en Latinoamérica y España «es y será la puerta segura».

El diálogo entre Lula y Zapatero estuvo dominado por la manera de destrabar las negociaciones de Mercosur con la Unión Europea para un acuerdo de libre comercio, que debía haberse alcanzado en 2004.

Ninguno de los dos gobernantes mencionaron, sin embargo, en sus discursos a los múltiples escollos que hay aún en el camino, como la negativa de España a abrir su mercado a productos como el aceite de oliva, la carne y los cereales, entre otros bienes en los que los países del Mercosur son competitivos.

Lula, por su lado, calificó de «ejemplo inspirador» para su acción de gobierno «la España de Zapatero» y también «el legado de Felipe González», el líder socialista que dirigió el Ejecutivo español de 1982 a 1996. El mandatario brasileño sostuvo que González «dedicó sus mejores energías para lanzar las bases sólidas de una España moderna, desarrollada y plenamente soberana».

En tono vehemente, Lula calificó a Zapatero de «expresiónde una nueva España», que es «ejemplo de inspiración» por la rapidez de su desarrollo económico y social, la consolidación de su democracia, su condición de «potencia emergente con cada vez más voz propia» y como nación que sabe «preservar sus compromisos con la paz y la solidaridad internacionales».

Los dos políticos reiteraron también la necesidad de reformar la ONU y ampliar el Consejo de Seguridad por la necesidad de dar entrada a países «con relevancia», sin mencionar a ninguno, ni en concreto el deseo de Brasil de convertirse en un miembro permanente del mismo.

Durante su discurso, Zapatero fue aun más allá en las alabanzas al dueño de casa, y aseguró que
«Brasil ya se ha ganado el futuro» por sus iniciativas sociales en el ámbito internacional.

El español fue recibido por Lula en la sede del Ejecutivo brasileño, el palacio del Planalto, donde ambos firmaron la
«Declaración de Brasilia», que aprueba el plan de acción de una alianza estratégica hispano- brasileña que había sido trazada por ambos gobiernos en noviembre de 2003 en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.

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