3 de agosto 2017 - 00:00

22.000 razones para festejar

22.000 razones para festejar
Fiesta en Wall Street: el Dow Jones de Industriales, índice insignia de la Bolsa de Nueva York, llegó a los 22.000 puntos por primera vez en su historia, impulsado por los positivos números de las empresas que así lo demuestran en sus recientes balances trimestrales.

La victoria de Donald Trump impulsó el ánimo inversor pues en su campaña había prometido aumentar el gasto público, rebajar impuestos y eliminar reglamentaciones a fin de estimular el ralentizado crecimiento del pais. No obstante, más de seis meses esas promesas siguen pendientes, pero su Gobierno "les dio confianza a las empresas al dejar de publicar reglamentaciones las 24 horas como ocurría con Obama", según analistas.

Al Cierre el índice Dow Jones de Industriales finalizó en 22.016,24 puntos subiendo el 0,24%, el S&P500 se situó en los 2.477,57 puntos ganando el 0,05% y el Nasdaq Composite quedó neutro.

Por su parte, las Bolsas europeas registraban pérdidas en sus índices: Londres perdió un 0,2%, París 0,4%, Fráncfort 0,6%, Madrid 0,7%, y Milán 0,2%. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio subió el 0,47%.

Han sido muchos los analistas que, a lo largo de los últimos meses, han advertido de forma continua sobre la situación del mercado bursátil de EE.UU., incluso insinuando la posibilidad de que se estuviera formando una burbuja en los precios, que consideran muy altos dadas las circunstancias de la economía y la política.

El punto de vista del expresidente de la Reserva Federal Alan Greenspan es completamente diferente; ha declarado a la prensa "que el verdadero peligro se encuentra en los bonos y no en las acciones".

"Las tasas de interés reales a largo plazo son demasiado bajas y por lo tanto insostenibles", señaló Grenspan. En su opinión, cuando las tasas de interés comiencen a subir, "lo harán razonablemente rápido". "Estamos experimentando una burbuja, no en las acciones sino en los precios de los bonos. Esto no está descontado por el mercado", enfatizó.

Aunque el consenso de Wall Street todavía muestra que las tasas de interés permanecerán bajas por un tiempo, Greenspan no se encuentra solo en sus advertencias sobre los riesgos derivados de un repunte éstas a medida que los bancos centrales de las principales economías normalizan su política monetaria.

Dejá tu comentario