17 de noviembre 2021 - 00:00

“Estado de movilización permanente”, la épica que busca inaugurar hoy el oficialismo

La CGT está convencida de que la segunda mitad del mandato del FdT deberá estar regida por una impronta ligada al peronismo más tradicional.

ORGANIZACIóN. Ayer estaba preparada la Plaza de Mayo para el acto con el escenario armado para el mensaje de Alberto Fernández.
ORGANIZACIóN. Ayer estaba preparada la Plaza de Mayo para el acto con el escenario armado para el mensaje de Alberto Fernández.

El acto de esta tarde en la Plaza de Mayo con el discurso de Alberto Fernández y la convocatoria de los actores del Frente de Todos, que dan por sentado que lo harán multitudinario, promete ser el laboratorio de pruebas de una nueva dinámica en el oficialismo signada por un “estado de permanente movilización” y copamiento de la agenda pública a la usanza de los períodos más virtuosos del peronismo. El de hoy se hará a tres bandas: como señal al Fondo Monetario Internacional (FMI), como advertencia a la oposición y también como ordenador del propio frente interno.

Se trata de la impronta que esperan dejar establecida como dogma hacia adelante la CGT y los movimientos sociales oficialistas, iniciales promotores de la conmemoración del Día de la Militancia peronista y a quienes adhirieron todos los otros actores de la coalición gobernante: los intendentes del conurbano, laureados por la mejoría electoral exhibida por el FdT el domingo; La Cámpora, renuente a participar en anteriores movilizaciones organizadas en otros campamentos partidarios, y el resto de componentes gremiales, sociales y políticos del oficialismo.

Como adelantó este diario, el acto se hará bajo el leit motiv “Unidos Triunfaremos”, una llamada al folclore del peronismo más tradicional, y se espera una adhesión inédita en los últimos años, según los organizadores. La concentración arrancará a las 15 y dos horas más tarde se prevé que Alberto hablará a la multitud con un discurso que tendrá, como eje central, la negociación con el FMI.

Similar en enfoque al mensaje que grabó la noche de la elección desde la Casa Rosada pero con un componente más emocional, propio de una movilización.

El acto, en esencia, será una escenificación callejera de la apuesta del oficialismo tras la derrota en las PASO: apelar a las raíces del peronismo con el encolumnamiento de sus accionistas con mayor músculo movilizador. Prueba del ánimo contemporizador fue que en apenas una semana, apenas terminada una reunión del jefe de Estado con la “mesa chica” de la CGT (un día antes de renovarse su conducción) y de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) en la Casa Rosada los organizadores consiguieron la aprobación de todos los demás sectores para avanzar en la organización.

Aceleración

Entre los organizadores ayer imperaba una euforia contenida. Campea la certeza de que un resultado similar al de las primarias hubiera envalentonado a la oposición y acelerado las contradicciones internas del Frente de Todos que desembocaron en episodios rocambolescos como los ofrecimientos de renuncia de la porción kirchnerista del Gabinete nacional. En cambio, sostienen que la remontada sin triunfo formal fue un resultado ideal para el sindicalismo más tradicional o los movimientos sociales, socios laterales de la coalición y testigos de los tironeos en la cima del Ejecutivo.

Para la central obrera en particular la llegada al Gabinete de Juan Manzur significó un bálsamo y la posibilidad concreta de colar una agenda sectorial en general postergada por el funcionariado que responde a Cristina de Kirchner. Junto con esos ejes temáticos la CGT introdujo el concepto de la movilización constante como factor de instalación de una nueva épica de la que hasta ahora carecía el mandato de Alberto Fernández. Se trata, en esa línea, de aprovechar el envión ascendente del resultado del domingo e intentar una inercia diferente de la que impuso la oposición con su propio relato en los dos primeros años de mandato.

Masiva

Si el acto del 18 de octubre pasado, celebratorio del Día de la Lealtad peronista (que se había conmemorado un día antes) congregó un número inédito de personas por cuenta y orden sólo de la CGT y los movimientos sociales enrolados en la UTEP, la movilización de hoy promete ser incluso más masiva.

De por sí la central sindical podrá mostrar finalmente la unificación formal de sus grupos internos consagrada en el Congreso de la semana pasada, con la vuelta a la estructura de Hugo y Pablo Moyano junto con sus sindicatos afines. A ellos se sumará La Cámpora, que había resuelto acudir el mes pasado al acto del 17 de octubre, y la CTA de los Trabajadores, de Hugo Yasky. Y, sobre todo, la potencia callejera que se supone reciclada de los intendentes.

La organización también espera engrosar la convocatoria con adherentes al Gobierno que suponen irán de manera espontánea y por su cuenta. El horario previsto para la alocución del mandatario tiene que ver con esa alternativa.

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