22 de diciembre 2008 - 00:00

A ausencia de figuras, ganancia de suplentes

A los 23 minutos del segundo tiempo de San Lorenzo - Boca del sábado, cuando Riquelme vio la amarilla en la mano de Héctor Baldassi (de correcta actuación) todos sabíamos que el partido decisivo del martes se privaba de un actor estelar. Mas allá de la filosofía del 10 de Boca, «lo importante es que ganamos, seguramente el martes voy a sentirme extraño por no jugar», habrá una cámara enfocando los 90 minutos la salida del túnel local, ahí estarán Riquelme, Vargas, Palermo, Paletta y demás.
¿Cuántos equipos del mundo podrían tolerar semejantes ausencias? Si Boca llega a esta instancia es porque tiene material. En Tigre faltarán dos titulares, baluartes y de esos tipos que si Cagna hubiese podido elegir resignar a dos de sus soldados, seguramente no hubiera nombrado ni a Daniel Islas (expulsado) ni a Diego Castaño (cinco amarillas), uno por haber sido su arquero en todo el ciclo y el volante central por ser el termómetro del mediocampo. ¿Quién pierde más? Difícil pronosticar, seguramente la final en sí, aunque este tipo de partidos puede tener héroes que se llaman Ardente, Gracián o Jonathan Blanco.

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