23 de febrero 2015 - 00:00

A descorchar champagne

A descorchar champagne
 Como estamos entre los que creen que, básicamente, la Justicia británica no acaba de hacer otra cosa que "declarar lo obvio" en lo que le toca del "juicio del siglo" y esta posición ha recibido algunas observaciones desde los oficialismos, vienen bien un par de aclaraciones. Al disponer que: "Es una cuestión del trustee (el Banco de Nueva York) decidir, junto a sus abogados, el momento apropiado y la manera, si es que lo decide, de presentar esta sentencia y orden a la atención de las cortes norteamericanas", el juez Richards reconoce que la cuestión no es por donde circula el dinero del pago, sino si alguno de los sujetos intervinientes en el mecanismo de pago está sujeto a la jurisprudencia norteamericana. Lo que termina haciendo es blindar al banco y cerrarle a la Argentina y a los tenedores de bonos bajo ley británica, la vía de una triangulación legal a través de Inglaterra. Si bien es cierto que el BoNY podría tomar una actitud proactiva, como la República suspendió el giro de los pagos y estableció unilateralmente un mecanismo alternativo de pagos el banco no tiene ningún incentivo para hacerlo ya que ha dejado de percibir sus comisiones, mientras si los tiene para "blindarse legalmente" de la manera más económica posible (esto es: la inacción). No olvidemos que facilitar, de la manera que y por quien sea, el pago de los bonos defaulteados constituye para la Justicia norteamericana una acción criminal. Sostener que las críticas a la fundamentación de las decisiones de Griesa serían capaces de "mover" al juez, es infantil, ya que las mismas han sido avaladas por la Cámara de Apelaciones y de manera indirecta por la Corte Suprema. Esto es también no entender el fallo, que no busca forzar a la Argentina a pagar, sino que declaró ilegal cualquier pago de los bonos relacionados al default. Lamentablemente esta cuestión sólo promete complicarse mucho más en los próximos meses.

El viernes el Dow (trepó el 0,86% a 18.140,44), el S&P500 y el Russell 2000 cerraron marcando nuevos máximos históricos. Al Nasdaq le falta el 1,9% para lograrlo. La pregunta es: ¿y después qué? .

Dejá tu comentario