Londres - Las autoridades británicas anunciaron ayer que interrogarán a los responsables de Facebook por el polémico experimento en el que la red social trató de ver si podía alterar el estado de ánimo de sus usuarios. Durante una semana, en 2012, la red social manipuló el contenido de noticias de 700.000 usuarios, enviando a unos noticias positivas y a otros negativas, para medir su impacto emocional.
La Oficina del Comisionado de Información, el organismo británico independiente de supervisión, es quien investiga el caso. Desde la sede europea de la empresa en Dublín se informó que Facebook estaba dispuesta a responder. "Está claro que el estudio molestó a la gente y asumimos la responsabilidad", dijo un portavoz.
Agencia AFP
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