19 de octubre 2009 - 00:00

A punto de caramelo

Boca llega de racha al superclásico: le ganó a Tigre por 2 a 1 por el doblete de Nicolás Gaitán. Lleva tres triunfos consecutivos y se acerca a la punta.

Nicolás Gaitán tuvo su tarde soñada marcando los dos goles de Boca, el primero tras un gran pase de Riquelme. Boca ganó y llega muy bien al superclásico.
Nicolás Gaitán tuvo su tarde soñada marcando los dos goles de Boca, el primero tras un gran pase de Riquelme. Boca ganó y llega muy bien al superclásico.
Volvió a hacer vida de rico. A los dos triunfos que antecedían al partido de ayer (Vélez y Racing antes de la serie de Eliminatorias) le agregó los nombres pesados de la Selección (Cáceres, Monzón, Insúa y Palermo) y de a poco se va pareciendo al equipo de siempre, al que gana, al que domina, al que hace méritos y también, al que sufre.

Porque si bien en el complemento fue un monólogo del equipo del Coco Basile, sobre el final, después del descuento de Luna, Boca tuvo la cuota de fortuna necesaria para apuntalar el buen desempeño de Abbondanzieri, uno de los puntos altos en el plano individual. Lo mejor lo mostró en la primera parte del segundo tiempo, cuando hubo conexión Insúa-Riquelme-Gaitán, si a ellos les sumamos el buen partido de Battaglia, que Cáceres fue un pilar en el fondo y que Palermo puede no marcar, pero inquieta siempre, ya son demasiadas razones para este golpeado Tigre (llegó a ocho sin ganar, con siete derrotas en ese lapso).

En los primeros 45, Riquelme de tiro libre, un zurdazo de Gaitán que obligó a Islas a hacer una gran atajada y otro tiro libre de Román que pegó en el palo cerca del entretiempo fueron las más claras, en un momento donde Boca fue superior, pero no lograba hacer una diferencia tal como para irse en ventaja. El entretiempo lanzó a Boca más afinado y cada uno en su sector hizo estragos en la defensa de Tigre. Insúa por izquierda creció, mucho más parecido al «Pocho» de la primera época de Basile de 2005/06 que al intrascendente comienzo del actual Apertura, Román era todo categoría al punto de estar cerca en dos oportunidades de hacer el gol de la fecha y Gaitán por derecha se aprovechó de su perfil para terminar siendo clave, por el nivel, pero también por los dos goles. En el primero, habilitado después de un pase cortado de Insúa y en el segundo tanto para marcar de cabeza luego de una gran jugada colectiva.

El pueblo boquense se fue recordando que el domingo cueste lo que cueste, sabiendo que las diferencias que muestran hoy las realidades de los dos más grandes, son tan marcadas que asustan, tanto que hacer un pronóstico previo sería alocado. Los (súper) clásicos son partidos aparte.

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