Agitando banderas rojas y gritando consignas contra la presidenciable ecologista Marina Silva, en empate técnico con Rousseff para las elecciones de octubre, unos 6.000 sindicalistas y estudiantes participaron en el acto, que terminó transformado en un mitin de cara a las elecciones del 5 de octubre.
"Quien está contra la riqueza del presal está contra la riqueza de Brasil", dijo el expresidente y exlíder sindical Lula da Silva, (presidente entre 2003 y 2010) y padrino político de Rousseff, en el acto frente al edificio de Petrobras, la mayor empresa de Brasil. "El petróleo es el futuro de este país", afirmó.
Las inversiones del gigante Petrobras, empresa de capital mixto controlada por el Estado y que cuenta con 80.000 funcionarios, representan un 13% del PBI de Brasil, según los sindicatos.
Marina Silva, candidata del Partido Socialista Brasileño (PSB), que defiende el desarrollo de energías renovables, debió salir a aclarar que si gana las elecciones mantendrá las inversiones previstas para la explotación del presal, los inmensos yacimientos de petróleo descubiertos en 2006 -durante el Gobierno de Lula- a hasta 7.000 metros bajo el suelo marino, bajo una gruesa capa de sal.
Actualmente medio millón de b/d son extraídos del presal, yacimientos con los que Petrobras cuenta para duplicar su producción de crudo a más de 4 millones de barriles por día para 2020 y convertirse en un "exportador para todo el mundo", apuntó Lula.
Cuando se descubrió el presal, "me decían que Petrobras no tenía la tecnología necesaria para sacar ese petróleo", recordó. "En ocho años sacamos del presal más petróleo que en los primeros 31 años de vida de Petrobras", desarrollando además la industria naval y petroquímica, destacó.
Los sindicalistas, que cerraron el acto cantando el himno brasileño, defendieron la política de contenido nacional de Petrobras, una ley aprobada por Lula que fija en un 60% el componente mínimo local de toda operación ligada al presal, y que es criticada por el mercado y empresas extranjeras.
Petrobras es también por ley operadora única del presal y tiene como mínimo un 30% de participación en la explotación de sus bloques, pudiendo asociarse con empresas extranjeras para el resto.
Los trabajadores recordaron que el presal es también esencial porque una ley aprobada por Rousseff en 2013 tras masivas manifestaciones callejeras destina las regalías del petróleo y de un fondo social del presal a la educación y a la salud.
Lula salió en defensa de los trabajadores de Petrobras, que se ha convertido en tema recurrente de la campaña electoral tras acusaciones de malos negocios y de pago de coimas a través de la empresa, que habrían beneficiado al gobernante Partido de los Trabajadores (PT), en el poder hace 12 años.
"No me avergüenzo de esta camisa, que debe enorgullecer no sólo a ustedes sino a todo el pueblo brasileño por lo que Petrobras significa para Brasil", dijo Lula en referencia a las denuncias. "Si hubo un error, si alguien robó, tiene que ser investigado, juzgado y si es culpado, tiene que ir a la cárcel", añadió.
Un exdirector de Petrobras, Paulo Roberto Costa, encarcelado por pertenecer a una inmensa red de lavado de dinero, denunció recientemente para reducir su pena a más de 50 legisladores, en su mayoría del PT y de dos partidos de la coalición gobernante.
Las denuncias aún deben ser comprobadas, pero han caído en bandeja a los rivales de Rousseff, que señalan que Petrobras fue "asaltada".
En su discurso, el popular exmandatario, una de las mejores cartas de Rousseff para traccionar votos, afirmó que prefiere no hablar mal de otros políticos. Sin embargo, apuntó a Marina Silva, que fue su ministra de Medio Ambiente.
"Puedo decir que estoy contra la candidata que hace oposición a Dilma. Porque ella va a terminar mostrando las inconsistencias de un programa de Gobierno hecho a 500 manos, especialmente por economistas que dicen muchas bobadas", aseguró.
| Agencias AFP, EFE y Brasil247 |


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